10.3 C
Salta
lunes, agosto 17, 2026

Robos sin freno y un Estado ausente: Salta atrapada por la inseguridad

La inseguridad dejó de ser un problema “de algunos barrios”. El delito avanza sobre el Grand Bourg, con robos a viviendas habitadas, vecinos aterrados y un ministro que no da la cara.

La sensación de inseguridad en la ciudad de Salta se agrava día a día y ya no distingue zonas ni horarios. Lo que antes se intentaba encasillar en peatonales o barrios estigmatizados hoy se vive en carne propia en el macrocentro y en sectores históricamente tranquilos como el barrio Grand Bourg, lugar donde está emplazado el Centro Cívico provincial. El mensaje es claro: nadie está a salvo.

En esta barriada del oeste capitalino, los robos no solo se multiplicaron, sino que adoptaron una modalidad aún más inquietante. Muchos de los hechos denunciados ocurrieron con personas dentro de las viviendas. Vecinos que duermen livianos, alarmas que no alcanzan y la angustia permanente de despertarse y encontrarse con un intruso recorriendo la casa.

Frente a la falta de respuestas oficiales, los residentes del Grand Bourg comenzaron a organizarse. Juntan firmas, elevan notas y exigen soluciones concretas y no parches. Denuncian una realidad que se repite como mantra: falta de personal policial en la comisaría de la zona y escasez de móviles para patrullar. La prevención, directamente, no existe.

El miedo se volvió rutina. Familias que refuerzan rejas, que ya no descansan, que miran con desconfianza cada ruido nocturno. La inseguridad dejó de ser una estadística para convertirse en una experiencia cotidiana, íntima y paralizante.

Pero las cifras confirman lo que se vive en la calle. Salta presenta tasas elevadísimas de robo a nivel nacional. En 2023 ocupó el cuarto lugar del país en hechos y tentativas de robo, con 1.507 casos cada 100 mil habitantes, duplicando la media nacional. Además, fue el segundo distrito con más hurtos, con 1.468 cada 100 mil. Los números no mienten: la política de seguridad fracasó.

Este escenario expone, una vez más, el agotamiento del relato del saencismo en materia de seguridad. Mientras el delito avanza y los vecinos viven con miedo, el ministro del área, Gaspar Solá, sigue desaparecido, haciendo agua y sin respuestas visibles.

Más Leídas
Noticias Relacionadas

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí