La semana que terminó dejó varias postales de la política local. Las principales tuvieron al gobernador y al intendente mostrándose juntos.
Primero fue en los homenajes al General Martín Miguel de Güemes; después en la “Feria de la Carne”. La última portal fue una recorrida por la ex Palúdica. Después de mucho tiempo, Gustavo Sáenz y Emiliano Durand se mostraron juntos en medio de rumores sobre un más que posible acuerdo entre el saencismo y La Libertad Avanza, de cara a los comicios provinciales del año próximo.
El acuerdo del que se habla en todos los fueros de la política local incluye evitar que la senadora nacional Emilia Orozco de La Libertad Avanza sea candidata a gobernadora y poner, en cambio, un candidato de baja intensidad, que podría ser el inefable Alfredo Olmedo. Como moneda de pago, el gobernador estaría dispuesto a “perder” en la capital salteña, Orán y algunos otros municipios.
No obstante, en las últimas semanas se pudo observar una mejora sustancial en la imagen del intendente Emiliano Durand. Pese a que en público el gobernador afirma que no le interesan las encuestas, en su círculo íntimo saben que es un “adicto” a esos números. Y en las últimas semanas, algunos de los encuestadores locales le advirtieron sobre ese crecimiento. Por eso, Sáenz no dudó y se colgó de la agenda que impuso el intendente este fin de semana.
Desde temprano, las interminables colas en Plaza España para la “Feria de la Carne” anticipaban un rotundo éxito de la iniciativa. A media mañana, Sáenz fue hacia allí para ver si ligaba algo del agradecimiento que la gente devolvía al adquirir, en la previa del Día del Padre, carne a mitad de precio.
Allí hasta se dio el lujo de hablar, de forma bravucona ante los medios, sobre la posibilidad de su tercer mandato y hasta agitó el fantasma de la proscripción.
Pero la cosa no quedó allí. Durand organizó un importante evento en la Ex Palúdica que contó con la presencia de la mismísima Marta Minujín. El éxito de la actividad fue tan importante, que horas después Sáenz fue hasta el lugar, destacó cómo está el lugar y tuvo que hablar de la importancia de la artista que trajo Durand.
Traducido todo esto en términos políticos, quedó en claro que Durand le marcó la cancha al gobernador y le muestra que, tal vez, la idea de “entregarlo” ante la avanzada libertaria no sea la mejor. Al parecer, Sáenz entendió que si insiste con su re reelección, necesita a Durand más que nunca.
