Mientras el gobernador proyecta un aeropuerto internacional en los Valles Calchaquíes, en el norte provincial crece el malestar por el abandono de obras básicas y promesas que nunca llegan.
El gobernador Gustavo Sáenz volvió a subirse a la agenda del “desarrollo” con el anuncio de un posible aeropuerto internacional en Cafayate. Pero mientras mira al cielo de los Valles Calchaquíes, en el norte provincial la realidad sigue clavada en el piso. Y cada vez más gente se lo hace saber.
Desde General Mosconi, una de las localidades más golpeadas del departamento San Martín, el mensaje fue directo: basta de grandes anuncios mientras lo básico se cae a pedazos.
“El anuncio del gobernador Gustavo Sáenz sobre la posible construcción de un aeropuerto internacional en Cafayate generó expectativa, pero también fuertes críticas, especialmente desde el norte provincial”, señalaron desde el sitio Diario Digital del Norte, un medio que a diario muestra la realidad que el gobernador no ve o no quiere ver.
Si miramos la terminal de ómnibus de Mosconi, el contraste es brutal con el anuncio de Sáenz. Porque esa terminal está en estado de abandono, sin mantenimiento y con promesas que se acumulan más rápido que las soluciones.
El reclamo no tardó en multiplicarse en redes sociales, donde vecinos enumeraron lo que consideran una postal repetida del norte: terminales deterioradas, falta de mantenimiento, obras prometidas que nunca llegan y una desigualdad cada vez más evidente en la distribución de la inversión pública.
“Aeropuerto internacional en Cafayate, pero ¿cuándo invertirán en el norte?”, se preguntaron. La frase no es solo una crítica: es una síntesis del hartazgo. Porque mientras algunos proyectos despegan rápido, otros territorios siguen esperando que, al menos, alguien mire.
En el norte salteño ya no discuten promesas: discuten prioridades. Y en esa discusión, el gobierno de Sáenz vuelve a quedar en evidencia. Donde algunos ven desarrollo, otros siguen viendo abandono.
