En el NOA, solo Jujuy quedó por encima y la diferencia con las provincias más baratas vuelve a mostrar cuánto pesa el lugar donde se vive a la hora de hacer las compras.
Para una familia salteña, llenar el changuito ya requiere casi $936 mil. El dato surge del relevamiento “Changuito Federal”, elaborado por la consultora Analytica a partir de los precios publicados por las principales cadenas de supermercados y tomando como referencia una familia integrada por dos adultos y dos menores. La cifra ubica a Salta entre las provincias donde más cuesta sostener una compra mensual de alimentos y bebidas, aunque todavía por debajo del millón de pesos que ya superaron Santa Cruz, Chubut, Río Negro y Tierra del Fuego.
El número adquiere otra dimensión cuando se mira el mapa del Norte. Dentro del NOA, Jujuy aparece por encima de Salta, con un changuito de $951.793, mientras que la provincia salteña registra $935.984. Más abajo aparecen Formosa, con $933.638, y Chaco, con $931.104. La diferencia no es enorme entre estas provincias, pero alcanza para ubicar a Salta en una zona incómoda del ranking: no tiene el changuito más caro del país, aunque tampoco puede presumir de estar entre los lugares donde comprar resulta más accesible.
La comparación nacional permite dimensionar mejor el problema. Santa Cruz encabeza el ranking con $1.044.640, seguida por Chubut ($1.030.321), Río Negro ($1.006.832) y Tierra del Fuego ($1.002.496). Neuquén quedó apenas por debajo del millón, con $999.797, mientras que La Pampa registró $955.370. En el otro extremo, La Rioja tuvo el changuito más barato, con $910.748, seguida por Mendoza ($915.724) y San Luis ($920.538). Entre el valor de Santa Cruz y el de La Rioja existe una diferencia de $133.892.
Salta, entonces, queda incluso por encima de CABA, donde una familia necesitó $938.913, y prácticamente en el mismo rango que el conurbano bonaerense, con $935.099. La particularidad es que el costo salteño no solamente responde al valor final de la canasta, sino también a la dinámica de algunos productos durante agosto. El aceite de girasol, por ejemplo, tuvo aumentos superiores al 5% tanto en Salta como en Jujuy, mientras que en buena parte del país las subas se ubicaron entre el 2% y el 4%.
La cebolla fue otro de los productos que presionó sobre el changuito durante agosto, con aumentos de entre 10% y 40% según la provincia. El relevamiento de Analytica mantiene la misma marca y cantidad de cada producto para poder comparar los precios entre jurisdicciones, por lo que las diferencias no se explican simplemente por comprar productos distintos en cada lugar.
El dato también permite poner en perspectiva el discurso sobre una inflación que desacelera. Que los precios suban más lentamente no significa que hayan vuelto atrás, y el nivel desde el cual siguen aumentando importa tanto como la velocidad de la suba. En Salta, una familia necesita casi $936 mil solamente para cubrir esa compra mensual de alimentos y bebidas relevada por la consultora, una cifra que deja bastante poco margen cuando se la cruza con ingresos que, especialmente en los hogares de menores recursos, vienen corriendo detrás del costo de vida.
Salta está apenas por debajo de Jujuy y por encima de Formosa y Chaco, mientras La Rioja logra despegarse hacia abajo. El mapa del changuito termina mostrando algo bastante menos uniforme que los promedios nacionales: para la economía familiar, la inflación también tiene domicilio.
