El exgobernador regresó a la provincia luego de varios meses afuera. Su vuelta coincidió con otra de tantas noticias funestas del norte provincial: la muerte de una beba wichi por coronavirus.
En su ausencia, la ‘Comarca del Patricio’ (como lo caracterizó su asesor) no dejó de sufrir las consecuencias de los doce años de su Gobierno.
La fotografía -o más bien la película de horror- más brutal de su gestión, fueron las decenas de muertes por desnutrición en el norte provincial ocurridas a pocos días de haber entregado el bastón de mando.
El Senado, ese cuerpo ultraoficialista en el que difícilmente se filtren cuestionamientos, constató que el ministerio de la Primera Infancia (o primera infamia como muchos decían) no fue más que una vía de financiamiento para oscuras ONGs que no tuvieron ninguna acción ni resultado contra la desnutrición.
Sin quejarse de la herencia recibida y sin siquiera ensayar algún tipo de revisionismo, el actual Gobierno provincial no pudo evitar una crítica unísona: «recibimos un sistema de salud pública colapsado».
La Emergencia Sociosanitaria primero y la pandemia luego, no hizo más que exponer un quebranto sanitario difícil de sanear. La contracara fue el crecimiento exponencial que impulsó en los centros privados, con fuerte financiamiento de una provincia pobre. Que hayan clínicas o centros de diagnósticos privados y de excelencia en una provincia grande como Salta no es malo, al contrario. Pero si esa oferta sanitaria para pocos se sustenta en detrimento de lo público en una de las Provincias más pobres del país, puede verse como un abandono de personas a su desdichado destino, como sucedió. Cero sentido humanitario por el departamento Rivadavia.
Herencia en dólares
La sanción en julio de 2020 de la Ley 8998 es una muestra cabal del despropósito que significó la política económica de los gobiernos de Juan Manuel Urtuey. En la misma, la Legislatura autorizó al Poder Ejecutivo a refinanciar y renegociar la deuda pública provincial en moneda extranjera a través de la emisión de títulos públicos. En lenguaje hogareño, fue una autorización para «pagar el mínimo de la tarjeta», pero en dólares.
Se trata de un total 400 millones de dólares correspondientes a un remanente del Fondo de Reparación Histórica (o pictórica) del año 2012 y de los 350 millones de dólares del Fondo del Bicentenario. Como en toda refinanciación, seguramente el monto inicial se incrementará, en cualquier caso, es un camino inevitable ante la situación de quebranto económico que tiene Salta tanto por las devaluaciones de la moneda como por el impacto de la pandemia en la economía.
Lo que no es inevitable es la responsabilidad política sobre esos fondos. Sobre el FRH abundan denuncias de sobrefacturación y obras no concretadas. Del Plan Bicentenario sólo hubo mediana claridad en torno al 20 por ciento de ese monto otorgado a los intendentes, del resto, de los 280 millones de dólares, hay tan pocos rastros que hasta se llegó a decir que «fueron enterrados».
Los cálculos respecto a la deuda heredada por Urtubey que fueron planteados en la Legislatura, dan cuenta de un impacto en los fondos públicos por sesenta años.
Escuela de blindaje
El exgobernador, por ahora en cuarentena en un hotel junto a su familia, cuenta con la despreocupación propia de los poderosos. Es que tiene la mejor vacuna para que el desastre no lo roce: el blindaje judicial. Para ello, la escuela de su predecesor le fue muy útil.
Con la designación de un mediático Abel Cornejo en la Procuración -a quién ya había llevado a la Corte de Justicia en 2008-, Juan Manuel ganó mucho más de mil y una noches sin insomnio.
Una prueba de esto último es la decisión de la Unidad Fiscal de Delitos Económicos Complejos, que a principios de agosto archivó la denuncia por el uso indebido del avión de la Provincia.
“Es claramente un caso de encubrimiento, acompañé la denuncia con pruebas contundentes de Aviación Civil, en la que surgía que el exgobernador hizo uso de la flota de aviones y helicópteros de la provincia para fines personales, sociales, para asistir a eventos y para la campaña primero como presidente y luego como vicepresidente”, declaró el denunciante y diputado Chibán en su momento.
Por Rodrigo Olivares
