Se conformó una Unidad Fiscal para profundizar las pistas acerca de posibles irregularidades en la administración del Monasterio de las Carmelitas Descalzas.
Luego de la inhibición planteada por la fiscal de la Unidad de Delitos Económicos Complejos, Ana Inés Salinas Odorisio, el procurador general Pedro García Castiella ordenó la creación de la Unidad Fiscal para investigar las posibles maniobras fraudulentas en torno al culto de la Virgen del Cerro.
En concreto, el Ministerio Publico Fiscal profundizará la línea investigativa sobre el Convento San Bernardo y el vínculo de las Carmelitas Descalzas con la fundación que centraliza la administración económica. Dicha organización estaría gestionada por María Livia de Galliano, la mujer que se auto-percibe vidente, y su esposo Carlos Obeid.
La investigación se llevará a cabo luego de que las Carmelitas denunciaran por violencia de género el Arzobispo de Salta, Mario Cargnello, y apenas unos días después de que se allanara el Monasterio por una denuncia de presunta privación ilegítima de la libertad de una de las religiosas.
En la denuncia que hizo la hermana de la monja retenida señala que M.J., de 42 años, acompañaba a otra religiosa enferma de cáncer a pedir un permiso para salir del convento, pero se lo negaron. Según el texto difundido por La Nación, “recibían malos tratos de algunas de las hermanas”, a punto tal que en alguna oportunidad no le dieron comida.
De acuerdo con el relato, la monja fue obligada a llamar a Cargnello para leerle una carta que no había redactado y que afirmaba las intenciones de quedarse en el Convento. También asegura haberle dicho al Arzobispo que la hermana B. “necesitaba los cuidados de un médico que ya no atiende a la comunidad de las carmelitas”.
Las autoridades le rechazaron el pedido de salida y exigieron que presentara por escrito “los verdaderos motivos por los cuales se quieren retirar”. Ante las esquivas, la hermana de la monja radicó la denuncia en sede judicial. Allí también se afirmó haber visto a María Livia de Galliano en el convento.
Por su parte, el abogado de Obeid, Juan Casabella Dávalos, sostuvo que Cargnello tiene 9 mil dólares del Carmelo, los cuales “se hizo prestar fraudulentamente” y ahora “no los quiere devolver”. Para el letrado defensor de las Carmelitas, la fiscal Salinas Odorissio se apartó de la causa para no imputar al Arzobispo.
Lo cierto es que, más allá de las denuncias cruzadas, la disputa entre la Iglesia Católica y las Carmelitas Descalzas es por la administración de los recursos derivados de las actividades vinculadas a la “Virgen del Cerro” ubicada en B° Tres Cerritos. Un conflicto en el que ya tuvo que intervenir el Vaticano, pero que sin embargo no se pudo resolver.
