Carlos Zapata abrió sospechas las contrataciones municipales y recordó graves hechos de corrupción ocurridos bajo la gestión de Miguel Isa.
Las investigaciones de la Justicia Federal provocaron un cimbronazo en la situación política y no es para menos: todas las miradas se posaron sobre empresas con fuertes vínculos con actuales y ex funcionarios.
Al respecto Carlos Zapata señaló a Opinorte que la falta se «transparencia» se ha convertido en una «constante». Indicó que el hecho de «fraccionar el objeto de la contratación» «hace pensar que “hay una utilización discrecional de la Ley de Contrataciones”.
“A quienes tienen que controlar les importa más el reconocimiento del político de turno, que priorizar el trabajo para la comunidad, para las cuales se les pagas. Se enmarañan en cuáles son las leyes del Estado, y no en que las contrataciones del Estado sean lo suficientemente publicitadas para que el gasto público sea repartido entre la mayor cantidad de empresas y para que haya publicidad y conocimiento por parte del vecino”, agregó.
Recordó que «en el año 2012 denuncie a la administración de Miguel Isa por un hecho similar (al Parque Independencia) ocurrido en la Plaza España. Resulta que la obra se hizo recién en el año 2013, e hicimos la denuncia en la Justicia Provincial, que le dio participación al Tribunal de Cuentas. Se eludió la ley, y no obstante eso la existencia en el documento público decía que la obra estaba hecha y no fue así. Eso es falsedad ideológica, y nunca se investigó nada. La justicia provincial no actuó frente a eso”.
Zapata resaltó que las facturaciones apócrifas «no son un tema de ahora» y consideró que “la forma de robar del Estado se copia en todos los estamentos. Se replica en las provincias y en la municipalidad».
«Se utiliza el Estado para hacer política y quedarse eternamente. Me parece muy bien que la AFIP tomé estas medidas para poner blanco sobre negro quiénes son los delincuentes», manifestó.
Para concluir el dialogo con nuestro sitio web dijo: «Se utiliza las obras públicas porque se manejan grandes cantidades de dinero. La violación de las normas básicas de la ley abre las puertas a la discrecionalidad, y esto, a su vez, abre la puerta a que solo los que conozcan puedan acceder a las contrataciones. Muchas veces son solo empresas que solo existen en las computadoras, y se usan para emitir facturas supuestamente legales, pero que no lo son».
