Con un cartel para nada discreto, dispuesto sobre la entrada del Partido Justicialista, Juan Manuel Urtubey promociona la fórmula que lo tiene como vicepresidente, en compañía de Roberto Lavagna. No le alcanzó con empobrecer a la provincia, sino que lo hizo también con el partido.
El Partido Justicialista, en su sede en Salta, no adhirió a la formula nacional del Frente Todos, sino que por disposición del mismísimo Urtubey y secundado por el Indio Godoy, se decidió apoyar la lista de Consenso Federal, que en la provincia consiguió unos módicos 18 puntos.
Pero parece que a Juan Manuel Urtubey no le alcanzó solo con eso: desde hace algunas semanas, se pueden ver en la entrada de la sede salteña del PJ, sobre calle Zuviría, dos grandes carteles que publicitan a Lavagna como el candidato a presidente, pese a que éste está lejos de pertenecer a dicho espacio político
Cuando apenas le quedan cuatro meses de doce años de una paupérrima gestión, al gobernador no le bastó con destrozar a la provincia, y llevarla a que tenga altísimos niveles de pobreza y desempleo, sino que también fue por el partido. Para las elecciones provinciales no pudo hacer lo mismo, y su espacio tuvo que replegarse tras la lista de Todos. Inclusive se fue de su lado uno de sus aliados más importantes: Miguel Isa, que competirá contra el Oso Leavy en una interna.
Igualmente, poco pareciera importarle esto al primer mandatario, que no dudo en “adornar” el frente de un espacio político que no le pertenece. O en el que, al menos, le queda poco tiempo de vida.
Los resultados de las últimas elecciones, pese a que él mismo afirme que esta vez será mejor, no son para nada alentadoras, llegando a hablarse inclusive de que Lavagna bajaría su candidatura, para no sufrir las consecuencias de la brutal polarización entre Macri y Fernández.
