El sector gastronómico, en particular los que tienen locales en calle Balcarce, indicaron que la situación es crítica y que el corredor está prácticamente por desaparecer.
Nadie desconoce que la medida más efectiva para evitar los contagios es el distanciamiento social. Eso ha provocado que cientos de locales gastronómicos salteños, cuyo funcionamiento depende de la circulación de personas, hayan cerrado o estén a punto de hacerlo.
De esto, el corredor Balcarce es uno de los ejemplos más claro. Los empresarios que cuentan con locales en el reconocido paseo, señalaron que estos seis meses han sido críticos para el sector, y que de los 70 locales que había, hoy solo quedan 30. Y es que sin turistas y con escasa circulación de población local, no pudieron sostener el funcionamiento.
Las nuevas medidas dispuestas por el COE habilitan a los locales a abrir solo hasta las 00, por terminación de DNI y solo con mesas en la vereda o al aire libre. Con este panorama, los empresarios aseguran que solo dos locales podrán abrir bajo esta nueva modalidad. Al respecto, y dando cuenta de una perspectiva poco feliz, Tupac Puggioni dijo: “El Gobierno provincial la única medida que dispuso para nuestra supervivencia es una línea de crédito a las cuales ya no podemos ir a solicitarlas porque ya muchos quedamos fuera del sistema bancario. Es por eso que luego de estos 6 meses la Balcarce ya está fundida».
Con una visión más alentadora, Juan Chibán, tesorero de la Cámara Gastronómica y Hotelera dijo que hay que ser más pacientes tener esperanza acerca del futuro del sector, y señaló que la situación del corredor Balcarce no es distinta a la de otros corredores de la ciudad. A su vez, adelantó que se está charlando con la Municipalidad para imprimirle otra dinámica a la Balcarce, una vez que pase la pandemia: «Tenemos que aprovechar que somos el único lugar donde se permiten los show. Hay que tener en cuenta que volvamos a abrir tenemos la infraestructura para seguir adelante, no todo está perdido».
Ambos empresarios coinciden en que la cuarentena es la medida más sensata para evitar los contagios, por lo que están pidiendo modificaciones en la reglamentación municipal para que puedan colocar mesas también en la calle, dado que las veredas son pequeñas e insuficientes para colocar una cantidad de mesas que permita que abrir sea rentable. “Ganemos la calle” sería el pedido, según contó Chibán en diario El Tribuno.
Puggione reclama por su parte: “Necesitamos otra solución para el sector gastronómico que tiene que ir por fuera del sistema bancario, que tiene que ser más directa para el sector, pero para eso es necesario sentarse a charlar y conocer nuestra realidad «.
