La enorme brecha entre la cotización del dólar oficial ($79 el mayorista) y los dólares paralelos ($165 el blue, $145 el contado con liqui) dejó de ser una situación puntual de la City para tener efectos concretos y preocupantes en la economía real. De hecho, la consultora Ecolatina advierte que las expectativas devaluatorias que genera la brecha tuvieron un impacto negativo en la balanza comercial con Brasil.
En octubre, el intercambio bilateral con Brasil arrojó un déficit de u$s20 millones, más que revirtiendo el superávit de u$s250 millones alcanzado en igual mes del año pasado. Esta dinámica obedeció mayormente al avance de las importaciones (+12,5% interanual, alcanzando u$s820 millones), en tanto las exportaciones al país vecino retrocedieron 18,4% el mes pasado. De esta forma, se acumuló el sexto rojo consecutivo, revirtiendo la dinámica positiva de 2019 y principios de 2020.
Cómo influyó la brecha del dólar
Anteriormente, la caída de las exportaciones a Brasil se explicaba por dos factores: la crisis brasileña y la depreciación del Real, que trepó más de 40% en los primeros diez meses del año, alcanzando 5,7 BRL/USD, en una economía casi sin inflación.
«Sin embargo, el mes pasado se sumó una causa tan ‘propia’ como novedosa: una brecha mayor al 100% entre el dólar oficial y paralelo, que alentó las expectativas de devaluación y pospuso exportaciones, a la par que impulsó la subfacturaciónde éstas, en la búsqueda por liquidar la menor cantidad de divisas posibles en el mercado oficial», destaca Ecolatina.
Más allá de esta dinámica adversa que agravó el rojo, vale destacar que el resto de las compras de Brasil cayeron todavía más (-27,8%), de modo que la participación argentina en la canasta importadora de la primera economía del Mercosur creció 0,7 puntos porcentuales, pasando de 5,7% en octubre de 2019 a 6,4% el décimo mes de 2020.
Argentina sigue perdiendo dólares
La balanza comercial bilateral acumuló un déficit de u$s400 millones entre enero y octubre de 2020. De esta manera, se revirtió completamente el superávit de u$s400 millones alcanzado en igual período del año pasado y se encienden algunas señales de alerta, especialmente pensando en la cuestión cambiaria.
«Aunque es cierto que la depreciación del Real brasileño explica parte de este resultado, el crecimiento de las importaciones de septiembre y octubre producto de la elevada brecha y expectativas de devaluación, agravó la situación», enfatiza Ecolatina.
El informe explica que, en este marco, será imposible repetir el superávit del año pasado (u$s +760 millones) pero se puede aspirar a cerrar 2020 con un intercambio equilibrado, ya que noviembre y diciembre suelen ser meses superavitarios por la salida de la cosecha fina.
«La brecha complica todo. Su reciente baja prende alguna luz de esperanza; esperemos que no se apague tan rápido como llegó», concluye.
FUENTE: IPPROFESIONAL
