El diputado provincial Ignacio Jarsún volvió a incurrir en sus reprochables acciones y aprovechó la noticia de la muerte de un policía para disimular su pobre labor legislativa.
Tras la muerte del comisario Manuel Pistán, el diputado del bloque “Todos por Salta” (nombre que también es el de su partido político) publicó en redes sociales un texto en el que tras lamentar el fallecimiento volvió a la carga con una importada idea de la utilización de las pistolas de descarga eléctrica “Taser”.
“Lamento que no puedan usar sus armas reglamentarias por temor a la justicia y a los defensores de los Derechos Humanos, que en estas circunstancias mayormente favorecen a los violentos y delincuentes”, comentó Jarsún.
Tras demostrar que su proyecto declarativo provino de la escuela legislativa del “copia y pegue”, Jarsún deja constancia por escrito de su escasa formación, tan imprescindible para un dirigente.

Desconoce que los Derechos Humanos están por encima de cualquier postura ideológica y niega desde la torpeza el origen histórico de la convención global en los que fueron concebidos, luego de dos Guerras mundiales. Reducir un significado tan profundo con una vaga idea sobre los derechos humanos para apoyarse en los prejuicios de amplios sectores desinformados, es una muestra de su escasa preparación.
