Esta semana, once intendentes de Salta visitaron al Jefe de Gabinete de la Nación, Juan Manzur. Allí, en rol de gestores, pidieron continuidad de financiamiento nacional para obras en los municipios del interior.
El sitio web oficial del Gobierno nacional informó sobre la reunión y citó declaraciones de los jefes comunales que visitaron la Casa Rosada para plantear sus inquietudes y no irse sin la foto para divulgar en sus redes sociales para la esperanza y el beneplácito de los vecinos de sus pueblos.
Entre esas declaraciones llamó la atención la del intendente de El Bordo, Sergio Copa: “Hicimos hincapié en la necesidad de mejorar la calidad de vida con infraestructura, asfalto y adoquines”.

El planteo del intendente del Valle de Siancas es bastante llamativo, en su pueblo ya se han realizado obras de adoquinado y al parecer fue a pedir a Nación que no corte el financiamiento para esas obras en toda la provincia y que tiene como sombrío protagonista a Pablo Outes.
Como se sabe, el Coordinador de Enlace y Relaciones Políticas del Gobierno de Salta, una suerte de “superministro”, está vinculado a la empresa ABE S.A. proveedora de los adoquines a los municipios, con lo cual al menos estaría incurriendo en un acto de incompatibilidad como funcionario público con poder de decisión, tal como lo advirtió la diputada Cristina Fiore.
“Calidad de vida”
En la novela “Los Miserables”, del poeta y dramaturgo francés, Víctor Hugo, publicada en 1862, el autor plantea la denuncia de la situación de las clases más humildes y en uno de sus capítulos describe las barricadas y protestas contra la tiranía con especificas menciones a los adoquines, los cuales desde entonces se convirtieron en símbolos de las protestas callejeras contra las injusticias sociales.
Probablemente, algunos intendentes entienden que el adoquinado forzoso es un aporte en la lucha contra la postergación de Salta, donde la pobreza, la indigencia y la desocupación se acentúan más en los adoquinados pueblos del interior. (PRA)
