Durante el mediodía del martes, vecinos de alrededor de la fabrica ubicada en calle Adolfo Güemes y 12 de octubre advirtieron una fuga que luego se conocería que fue de amoníaco.
Desde la cuestionada empresa informaron que se siguió el protocolo dispuesto para estos casos -pues no es la primera vez que sucede algo similar- y se hicieron presentes personal de la Policía y de Bomberos, cerraron la calle y dispusieron un cerco para evitar el contacto con el material derramado.
En lugar se hicieron presentes tres dotaciones de bomberos, una con autobomba y dos en camioneta, sumado a una veintena de policías. “Llamaron los vecinos, personal de la planta, todo el mundo llamó. Más que nada, los vecinos se asustaron”, señaló José Suárez, jefe de Bomberos.
Posteriormente se confirmó que la fuga fue de amoníaco y advirtió que «produce problemas respiratorios e irritaciones en la piel, según el grado de intoxicación».
En ese sentido acotó: «En algunos sectores de la empresa retomaron sus actividades, pero en el lugar de la pérdida se continúa trabajando. Ningún trabajador debió ser atendido, pero si se asistió a los vecinos de la zona que lo requirieron».
