Una vez más, el nombre de Benjamín Cruz, exsecretario de Seguridad de la Provincia y hombre de confianza de Gustavo Sáenz, resuena como parte central de los vínculos entre el poder político y el narcotráfico. Aparecen manchados Pablo Outes y Daniel Moreno.
Se conoció un video explosivo donde Darío Mónges aparece reunido con el «jefe de los sicarios del norte» Cristian «El Gringo» Palavecino, custodiado por otros dos sujetos con rifles y con la cara tapada.
En ese encuentro, donde en la mesa aparece un fajo de billetes, Monges le dice que Abel Cornejo- por esos tiempos a cargo del ministerio de Seguridad- no tiene ninguna autoridad y que la verdadera gestión estaba en manos de Benjamín Cruz: «Abel está puesto para figurar», indica y agrega que el trabajo operativo para relacionarse con los narcos es llevado a cabo por el mismísimo colaborador estrecho del gobernador.
El diálogo entre Palavecino y Monges es el siguiente:
DM: Para mí era mejor que asuma Benjamín Cruz.
CP: Sí, Benjamín Cruz… ¿qué es él?
DM: El segundo, al lado de Cornejo, el que maneja todo.
CP: O sea que él le hace caso a Abel Cornejo, ¿algo así?
DM: Se consultan los dos.
CP: Ah! O sea pero los dos…
DM: Yo te voy a decir una cosa, Abel está puesto para que figure.
CP: Ah!
DM: Él labura todo, el que hace todo por abajo es Benjamín Cruz.
En la misma filmación el falso abogado se atribuye facultades de hacer «echar a gente», de mantener diálogo con otros políticos y legisladores nacionales. Particularmente menciona a Pablo Outes: «yo hablé con la mano derecha del gobernador, el loro Outes y me dijo que el gobernador está embolado por eso manda la intervención (a Salvador Mazza) porque antes de haberlo agarrado, tendrías que haber avisado a Gustavo para que no lo agarren con tanto, porque el que queda mal es el gobernador».
Varios testigos aseguran que Cruz era el jefe
El padre de Monges declaró que su hijo realizó al menos dos viajes a Orán antes de ser asesinado. En uno de estos viajes, se presentó en la cárcel de Orán mandado por Cruz, donde se reunió con el sicario Oscar «Cabezón» Díaz.
Por ello, el ex secretario de Seguridad, enfrenta una imputación por tráfico de influencias Se alega que Cruz facilitó el acceso de Monges a la cárcel de Orán, donde se reunió, como quedó dicho, con el peligroso delincuente.
Tras varios meses de audiencias en el fuero federal, varios testigos han afirmado que existía un vínculo entre Cruz y Monges.
Mario Moreno, un testigo clave en el juicio, fue interrogado sobre el viaje de Monges a visitar a un sicario en Orán. Moreno declaró que se enteró por los medios de este hecho, pero que Monges le mencionó que había sido enviado por Cruz.
El comisario Rodrigo Bautista corroboró que Monges, actuaba como falso abogado, ingresó al penal de Orán para visitar a Díaz, y afirmó que Cruz había hecho llamados para facilitar el acceso de Monges.
Dada la cercanía del gobernador con Benjamín Cruz, quien no solo es su amigo sino también apoderado del partido País, el sello que lo llevo al poder, se plantea la urgente necesidad de que el mandatario se pronuncie sobre estas acusaciones y la situación actual.
En tanto, Cruz se mantiene en silencio. Cabe preguntarse ¿Cómo puede el Tribunal de Cuentas permitir que una persona vinculada al narcotráfico, como Benjamín Cruz, siga teniendo acceso y control sobre las cuentas públicas?
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