Transportadora de Gas del Sur (TGS), la principal empresa de transporte de gas natural de la Argentina, con 9.300 kilómetros de gasoductos en 7 provincias, celebró este martes sus primeros 30 años de cotización en la New York Stock Exchange (NYSE; la Bolsa) y ahora busca crecer con negocios desregulados para sacarle todo el jugo al gas de Vaca Muerta. Lo celebra de la mano del RIGI y analizando inversiones por US$ 3.000 millones.
Para el festejo, Marcelo Mindlin, dueño de TGS mediante una sociedad con Daniel Sielecki, invitó al ex ministro de Economía Domingo Felipe Cavallo, en reconocimiento a su rol fundamental para la reforma del Estado en la década de los 90, que abrió el marco regulatorio hacia las privatizaciones de empresas públicas y las concesiones de los activos estatales.
La presencia de Cavallo, en una invitación también cursada a Carlos Bastos, mentor de las privatizaciones, ocurre cuando en Argentina -como hace 30 años- el ciclo político vuelve a marcar la hora de una desregulación, con el corrimiento del Estado como interventor en la actividad y la necesidad fiscal del Gobierno de conseguir dólares de inversiones para su plan económico.
Precisamente, TGS busca extender su concesión de transporte de gas -un activo que era de Gas del Estado-, que vence en 2027, por 20 años más, hasta 2047, a partir de lo que habilita la Ley Bases.
Semanas atrás, el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) convocó a una audiencia pública para el 21 de octubre, en la que se estudiarán los pedidos de TGS y Transportadora de Gas del Norte (TGN) para extender sus licencias, una solicitud que hicieron en septiembre de 2023 y abril de 2024, respectivamente.
