El aumento en el precio de los alquileres vuelve a estar muy por arriba de la inflación informada por el Gobierno. La situación se torna cada vez más compleja.
El INDEC difundió ayer el valor de la inflación de enero, que fue del 2.2%. Sin embargo, en el mismo informe, el organismo dio a conocer un dato que afecta a miles de personas. En el noroeste argentino, los alquileres aumentaron un 12.1 por ciento.
La suba constante de los alquileres se ha convertido en una de las principales preocupaciones para quienes buscan acceder a una vivienda. En el último año, los precios han aumentado a un ritmo muy superior a los salarios, lo que ha generado un escenario de incertidumbre y angustia para muchas familias e individuos.
La falta de regulación efectiva y la creciente demanda en las principales ciudades han llevado a que alquilar una vivienda digna sea un desafío casi imposible para una gran parte de la población.
Este fenómeno afecta especialmente a los sectores de menores ingresos y a los jóvenes que buscan independizarse. Muchos de ellos se ven obligados a compartir viviendas, mudarse a zonas más alejadas o incluso postergar la posibilidad de alquilar por la dificultad de reunir los requisitos exigidos.
Además, los contratos de alquiler suelen incluir aumentos semestrales o anuales que superan la inflación, haciendo que quienes lograron alquilar enfrenten dificultades para sostenerlo en el tiempo.
De acuerdo al INDEC, en el noreste del país el aumento en el precio de los alquileres fue del 14.3%, mientras que en el Gran Buenos Aires fue del 8.9 por ciento. En la Patagonia el aumento alcanzó el 11.1% y en la región de Cuyo fue del 9.5. En la pampeana, en tanto, el incremento alcanzó el 7.2%.
Estos aumentos, que resultan insostenibles para el bolsillo del inquilino, en Salta se complican por la disminución de la oferta de viviendas en alquiler. Muchos propietarios prefieren retirar sus inmuebles del mercado y volcarlos al alquiler temporal para el turismo, ya que esto les resulta más rentable.
A esto se le suma el parate en la obra pública que decidió el Gobierno de Javier Milei, agravando aun más el déficit habitacional que tiene la provincia.
