Antonio Hucena apuntó contra Cristina Fernández por la intervención y la calificó como “arbitraria”. Además, defendió el veletismo de sus diputados nacionales.
Tras la intervención, Antonio Hucena, el ahora ex secretario general del Partido Justicialista de Salta, apuntó contra la presidenta nacional del partido, Cristina Fernández y aseguró que la conducción provincial no avala esa intervención.
En diálogo con Radio Salta, el dirigente calificó la medida como “arbitraria”. Según Hucena, la voluntad de Cristina “no es organizar el partido, sino seguir sembrando grietas. No vino a construir, vino a destruir, así que entendemos que esta medida tendrá que ser avalada por el Congreso Nacional del Partido que no creo que se anime a convocar al Congreso Nacional Porque está integrado por 24 provincias”, desafió.
“Nuestro partido es un partido que está en estado de derecho, que está funcionando con la absoluta normalidad, que tiene sus autoridades elegidas, proclamadas a través de la Justicia electoral. La razón que ella usa es el accionar de legisladores de la provincia de Salta. Pero con ese criterio que intervenga Córdoba, Tucumán, Catamarca, Formosa y Chaco, en donde los legisladores en el Congreso han armado estrategias parlamentarias. Pero para tener un espacio para defender y para tener un marco de diálogo con un gobierno nacional súper difícil”.
Para Hucena, el fundamento que ponen para intervenir es inválido, “así que vamos a trabajar para que se convoque al Congreso Nacional. De todas maneras, ella lo hace ad referéndum del Congreso, con lo cual puede correr la intervención que ha decidido ayer”.
El dirigente justicialista defendió el accionar de los diputados nacionales del PJ salteño, que acompañan los designios del gobierno libertario: “No creo que sean mascotas de Milei. Ellos han tenido posiciones que tenían que ver con el futuro de Salta y con buscar la alternativa de dialogar. No todo es ´la Patria no se vende´ y decir que no. En nuestro bloque nadie ha dejado de ser peronista. Innovación Federal está integrado por diputados de filiación peronista que no compartimos la conducción que tiene Unión por la Patria, ni la agenda que tienen, que la marca Máximo Kirchner. No es la pelea con Axel Kicillof. Tenemos que discutir cómo logramos desde la provincia pararnos y poder defendernos frente a un gobierno centralista y con un exceso de autoritarismo”.
Defendió, también, el ambiguo posicionamiento de Gustavo Sáenz, que, más allá del diálogo, se posiciona a los pies del gobierno de turno. “Nuestro gobernador tiene una mirada mucho más amplia, que trasciende al PJ orgánico. Y eso lo ha hecho que él pueda construir en Salta una suerte de provincialismo con muchas fuerzas políticas que no son todas del peronismo. Entendemos que tenemos una confederación de partidos con una mirada muy centrada en el futuro de la provincia de Salta y en la defensa de los intereses de los salteños.
Culpó a Néstor Kirchner del retroceso que tuvo el PJ en los últimos años. “Nosotros venimos, como peronismo, como espacio cultural nacional, venimos en la destrucción de hace mucho tiempo, desde que Néstor Kirchner planteó lo transversal. Cristina, a esta altura, con estas decisiones, es más funcional a Milei que nadie. Más que nuestros diputados nacionales”, dijo, reconociendo el rol de sus diputados.
Y añadió: “Eso no es reorganizar nuestra fuerza y ponerla como un actor central para enfrentar los tiempos duros que vive la Argentina”.
Por último, dijo que los interventores serán externos. “Seguramente mandarán un par de porteños. Mandarán algunos cercanos a La Cámpora. Podrán quedarse con el sello. Pero le damos tranquilidad a la dirigencia, a nuestros representantes electorales en cada rincón de la provincia, que vamos a seguir trabajando, que nos vamos a bajar los brazos. Tendremos herramientas electorales para participar de las elecciones. Se llevarán el sello, pero el sello vacío. Estoy totalmente convencido de que a esta hora cada dirigente está procesando esta actitud arbitraria y sin fundamentos de Cristina”.
