La diputada nacional salteña de La Libertad Avanza dijo que Pablo López es inocente hasta que la Justicia demuestre lo contrario. Sin embargo, no cree en el mismo principio para todos. Menos si es peronista.
La diputada nacional Emilia Orozco sorprendió (o no tanto) con un llamado a la prudencia judicial. “Creemos en la presunción de inocencia como principio fundamental hasta tanto la justicia demuestre lo contrario. Como así también pedimos que la justicia se expida con igual ligereza en caso de que exista una falsa denuncia”, dijo en un video. Sin embargo, no cree en el mismo principio para todos. Menos si es peronista o “zurdo”.
Orozco tiene un largo prontuario de declaraciones donde, lejos de defender la presunción de inocencia, actúa como fiscal, juez y verdugo. Cuando se trata de opositores, especialmente si son peronistas, sindicalistas o simplemente “zurdos”, no tiene reparos en condenar mediáticamente, exigir renuncias inmediatas o sembrar sospechas sin esperar a que la Justicia actúe.
Esa actitud contradictoria, de doble vara, no es nueva, pero se vuelve más evidente cuando el acusado pertenece a sus propias filas. Ahí, la prudencia se convierte en doctrina, y el garantismo en virtud. Como si los principios cambiaran de color según la camiseta del acusado.
La diputada salteña fue protagonista de varias campañas de difamación pública en redes sociales, donde lanzó acusaciones genéricas contra movimientos sociales, diputados e incluso periodistas críticos. En ninguna de esas ocasiones invocó el principio de inocencia.
El oportunismo político se viste muchas veces de principios jurídicos. Pero se nota. Cuando se exige justicia selectiva, cuando se defiende a los propios con discursos que se niegan a los demás, no se está defendiendo el Estado de Derecho, sino usándolo como escudo.
Emilia Orozco, que tanto habla de la “nueva política”, incurre en uno de los vicios más viejos: la doble vara. Una para castigar al adversario, y otra para proteger al aliado. La coherencia, al parecer, sigue siendo una rareza en la Libertad Avanza.
