Una avioneta cayó en Rosario de la Frontera. La historia que ya escuchamos mil veces se repitió. Transportaba cocaína. Gustavo Orozco —diputado provincial, ex policía, afirmó en Infinito FM que «todos los días pasan y nadie detecta. Hace ocho años que vengo denunciando esto, y el Estado sigue ciego, sordo y mudo”.
En Rosario de la Frontera, dice Orozco, la política y el narcotráfico duermen en la misma cama. “Yo denuncié que parte del gabinete del intendente vendía droga. Se los detuvo. Se les secuestró una cocina de cocaína. Y cuando salieron… los metieron de nuevo en el gobierno. El premio por traficar fue un cargo público”.
Afirmó que en el sur provincial «la política y el narcotráfico van de la mano. Y el que diga lo contrario, miente”. Mientras tanto, las avionetas siguen bajando en fincas que nunca nadie da a conocer quienes son los dueños. Algunas lanzan la carga desde el aire; otras aterrizan, descargan y se van. Todo a plena vista.
“Desde Bolivia despegan, cruzan el monte, y aterrizan en fincas. No necesitan pistas: les alcanza con un camino vecinal. En una noche te hacen una pista con una topadora y listo. No hay radar que las vea, no hay brigada aérea, no hay nada”, precisó.
Y sostuvo: “Desde Bolivia entran por Camotero, Villa Montes… son 160 kilómetros de monte seco que separan a la Argentina de Bolivia. Por ahí pasa todo.
Según él, el 95% de la droga entra por aire. “Hicieron un circo en Aguas Blancas, con un alambrado de 300 metros, mientras la droga entra por el Chaco salteño. No hay control. No hay radar. No hay voluntad”, consideró.
“Podés ser el león más fuerte del mundo. Pero si tu presa vuela diez metros arriba de tu cabeza, no la cazás nunca. Nosotros estamos en camionetas, ellos vuelan”, manifestó.
Pide algo que parece obvio: radares, aviones, ley de derribo. “Brasil lo hizo. Estados Unidos lo hizo. Cuando derribaron la segunda avioneta, se terminó el tráfico aéreo. Acá, seguimos mirando cómo nos pasan por arriba”, indicó.
Orozco señaló que “Milei sacó decretos contra jubilados y discapacitados. ¿Por qué no firma uno para derribar narcoavionetas?”.
Por su parte el gobernador Gustavo Sáenz, además de agradecer a Patricia Bullrich, dijo: «Lo que pasó con la avioneta narco demuestra que necesitamos radarización y una ley de derribo. Es necesario, ya lo he pedido en otras oportunidades, que los legisladores nacionales acompañen esta medida».
“Si de verdad quiere limpiar el país, que empiece por el cielo. Porque por ahí entra la droga», resaltó el legislador y finalizó: “el narcotráfico tiene pista libre. Y el Estado, los ojos cerrados.”
