El senador del departamento Rivadavia, volvió a ser elegido por el poder político provincial, para ocupar el cargo de vicepresidente primero del Senado.
En una provincia donde el empobrecimiento es la regla y donde el mismo elenco gobierna desde hace treinta años, pareciera entendible que haya cargos que se mantienen inalterables.
Un ejemplo de ello es la vicepresidencia primera de la Cámara de Senadores de Salta, ocupada desde el año 2001 por el mismo legislador: don Mashur Lapad, un hombre que acumuló tantos días de gobernación interina que hasta podría reclamar un cuadro en la galería de gobernadores del Cabildo, pero que también, paradójicamente, podría sentarse en cualquiera de las confiterías adyacentes, sin que nadie lo reconozca.
Claro que antes de asumir en ese cargo, Mashur Lapad ya venía ocupando puestos legislativos, pero una vez que se posicionó en la vicepresidencia primera, demostró ser un hombre de confianza y ni siquiera fue rozado por las operaciones judiciales como las que buscando culpar a Romero, lo dejaron expuesto como el gran “firmador” de decretos que no leía y que casualmente favorecían al exgobernador. En ese entonces, su insólita defensa, aceptada por la hipocresía del poder, fue que al haber tantos expedientes que le habían acercado, no pudo leerlos a todos.
Ese mismo Mashur, que se afianzó en el romerismo, permaneció intacto durante el urtubeísmo y ahora logró un respaldo clave del saencismo para continuar como tercera autoridad de la Provincia.
DESGASTE
Por supuesto que Lapad no llega entero a esta nueva etapa (2025-2027), además del desgaste viene de resignar hegemonía política en el departamento Rivadavia, que no es su lugar de residencia puesto que vive en barrio Grand Bourg y tampoco es el lugar donde nació, ya que es sirio nacionalizado argentino.
Es importante recordar que en las elecciones del 16 de noviembre, su candidato a intendente de Rivadavia Banda Norte, su alfil, el candidato a intendente Mario Romero (Primero los salteños), cayó derrotado de forma contundente ante Ariel Arias (Primero Salta). Si bien ambos contrincantes eran expresiones del saencismo, que la lista de Lapad (y del exintendente Atta Gerala) haya caído sin atenuantes, es un fuerte precedente.
No obstante, la típica dualidad del saencismo, procedió a ratificarlo como vicepresidente del Senado tras haberle soltado la mano en los comicios municipales.
En la Provincia donde el empobrecimiento parece ser el empeño más consecuente de la dirigencia política que gobierna hace treinta años, Mashur Lapad, senador desde hace décadas del departamento más pobre del país, parece ser uno de sus máximos exponentes.
RESPALDO DE SÁENZ
“Muy especialmente quiero agradecer al gobernador y al vicegobernador por el apoyo”, manifestó Mashur Lapad al momento de hacer uso de la palabra.
Es claro que en un cuerpo con tanta hegemonía oficialista, un cargo tan importante como el de Lapad, no podría confirmarse sin la venia del mandamás.
En esta nueva etapa, Mashur Lapad, será secundado por Esteban D’Andrea (Chicoana) y Enrique Cornejo (Güemes), como vicepresidentes segundo y tercero respectivamente.
