La intendenta de General Enrique Mosconi, Ana Guerrero, en una entrevista con Infinito FM dejó una radiografía brutal de la situación del municipio: menos plata, servicios mínimos, ayuda social recortada y una comuna funcionando prácticamente en estado precario.
En una entrevista donde intentó defenderse de las críticas del Concejo Deliberante, terminó describiendo una gestión que apenas logra sostenerse. “Estamos con una operativa mínima”, reconoció.
La frase no fue aislada. A lo largo de la charla, Guerrero admitió que Mosconi atraviesa un ajuste total y que el municipio ya no puede garantizar ni el nivel básico de funcionamiento que tenía hace apenas meses.
“Antes trabajábamos mañana y tarde, sábados y feriados”, explicó sobre los servicios municipales. Ahora, según contó, la recolección diferenciada para comercios gastronómicos prácticamente desapareció y tareas básicas como desmalezado, mantenimiento de calles y limpieza fueron reducidas al mínimo.
La intendenta incluso reconoció que el municipio quedó reducido casi a una administración de emergencia. “Hoy el municipio administra, paga sueldo y ahí nomás”, describió.
El panorama económico que relató fue todavía más delicado. Guerrero aseguró que trabaja “con poco más de la mitad” de los recursos que manejaba la gestión anterior, mientras todos los costos siguen aumentando.
“Me subió el combustible, me subieron las paritarias, los insumos, me subió todo”, afirmó. “Yo fui una de las últimas que aplicó la motosierra porque no quería recortar nada”, dijo la intendenta, aunque terminó admitiendo que el ajuste fue “general en todas las áreas”.
La precariedad financiera quedó expuesta incluso cuando habló de las tasas municipales. Guerrero explicó que el municipio cobra apenas 2.500 pesos por alumbrado, barrido y limpieza, una cifra que, según dijo, no alcanza ni para cubrir costos básicos.
“Una luminaria me sale 130 mil pesos”, comparó. La situación es tan delicada que admitió atrasos salariales. “Recién ayer terminé de pagar el mes pasado”, contó.
Pese al cuadro crítico, Guerrero evitó cuestionar al gobierno provincial y aseguró que la asistencia del Ejecutivo salteño es lo único que evita un escenario todavía peor. «Estamos trabajando con asistencia del gobierno”, sostuvo.
