El sitio web oficial del gobierno de Salta, empeñado en derrochar bytes para ensalzar hasta niveles de auténtica náusea la figura del derrotado Gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, publica hoy una curiosa noticia con el título ‘Evalúan el Monitoreo de Niñez y Familia como metodología estratégica para la gestión de políticas públicas’.

Haciendo honor al «lenguaje claro», el encabezamiento de la comunicación gubernamental dice textualmente así:

«El subsecretario de logística del Ministerio de la Primera Infancia, José Martínez, brindó detalles sobre los logros exponenciales del trabajo desarrollado a escala provincial, interprovincial e internacional».

Es bastante ilustrativo que la fotografía inserta en la noticia oficial sea la que aparece más arriba de estas líneas; es decir, la foto de una infravivienda de muy precaria condición, que a su vez está siendo fotografiada por una persona vestida con un chaleco de color naranja en cuyo dorsal aparece el escudo de la Provincia de Salta y la leyenda “Ministerio de la Primera Infancia Salta”.

¿Es este un logro exponencial desarrollado a escala internacional? Si es así, sería una auténtica vergüenza para Salta.

Si el gobierno de Urtubey no ha podido acabar con estas viviendas precarias, en donde las personas viven una vida auténticamente indigna, resulta casi insultante que la comunicación de su gobierno considere que la fotografía del rancho sea expresiva de un «sistema de monitoreo para la gestión de políticas públicas efectivas en desarrollo humano focalizadas en la niñez». Este palabrerío huele a cuento.

A poco menos de dos semanas de que concluya el gobierno de Urtubey, no hay forma humana de sostener que el Ministerio de Primera Infancia, creado a finales de 2014, haya contribuido en lo más mínimo a reducir los índices de pobreza extrema en la Provincia de Salta. No solo no ha habido una contribución sustancial a la consecución de este objetivo social primordial, sino que da toda la impresión de que el trabajo de esta cartera y de sus agentes solo ha conseguido agravar el fenómeno.

Pero no todos han sido malos resultados para el Ministerio de la Primera Infancia, pues su fracaso institucional parece compensarse con el gran refuerzo a la imagen personal del ministro Carlos Abeleira y de su equipo, que han viajado por medio mundo para hablar maravillas del modelo de ataque a la pobreza extrema en Salta, sin experimentar ningún remordimiento o ninguna vergüenza por los desastrosos resultados obtenidos. A estas alturas ya pocas dudas caben de que la creación del Ministerio de la Primera Infancia en Salta ha tenido más en mira la promoción personal del señor Abeleira que la solución a los gravísimos problemas de pobreza que afectan a esta Provincia.

Se cuentan por docenas los países y provincias visitados por Abeleira desde que fue designado ministro. Este funcionario no se ha visto, al parecer, frenado en su impulso por las cifras oficiales de la contabilidad de la pobreza, sino que, inasequible al desaliento, ha creado, junto a su equipo de funcionarios, lo que se conoce ahora como ‘Proyecto Horus’.

Según la página web del ‘Proyecto Horus’ (http://www.proyectohorus.org), se trata de «un nuevo modelo de trabajo gubernamental. Una propuesta centrada en cada persona, en sus dimensiones y posibilidades, pensada y desarrollada a escala humana desde la función pública». Es decir, un «insumo» o un «know how» específicamente diseñado para ser vendido a gobiernos desesperados o poco informados. Son ellos -los Abeleira- y no el gobierno de Salta los que venden esta mercadería. Sucede exactamente igual que con el voto electrónico, solo que en el caso de esta última herramienta el promotor era el mismísimo Gobernador de la Provincia.

En esta web se publicita un libro escrito por los señores Carlos Francisco AbeleiraPablo Javier Abeleira y Diego Marcelo Cipri (los tres funcionarios o agentes al servicio del Estado provincial salteño) cuyo título es «Proyecto Horus ¿Qué significa cambiar para un gobierno?»

Un poco más en detalle, la web del ‘Proyecto Horus’ aclara que en esta publicación los redactores sintetizan «un cambio de enfoque conceptual y metodológico en el abordaje institucional de la pobreza desde una perspectiva que integra el conocimiento y la actuación argumentada sobre una realidad que se desea revertir estructuralmente». El lenguaje de esta aclaración, entre alambicado y barroco, es llamativamente parecido al del encabezamiento de la noticia que publica hoy la web del gobierno de Urtubey en relación con la lucha contra la pobreza.

Pero dejando a un lado esta semejanza, lo cierto es que la web del ‘Proyecto Horus’ y sus contenidos están protegidos por Copyright, pero no del gobierno de Salta, al que pertenecen los tres autores del libro, de cuyas experiencias han salido los elementos teóricos en él contenidos y el que hasta aquí ha venido pagando los delirios tecnológicos de este particular equipo de trabajo.

Es más: el señor Abeleira no se ha tomado la molestia de mencionar en ningún momento en la web del ‘Proyecto Horus’ al gobierno de Salta o a la Provincia de Salta como propiciadores o inspiradores de la formulación de su ambicioso proyecto, lo cual da a entender con bastante claridad que cuando se produzca su cese como Ministro de la Primera Infancia, y el de sus coautores como agentes o funcionarios de la misma cartera, todos ellos seguirán viviendo de las rentas que produzca el ‘Proyecto Horus’, cuya conexión estructural con el gobierno de Salta ha sido prudentemente silenciada por el señor Abeleira y el resto de los autores del proyecto.

Esta singular «transferencia» es muy parecida a la que podría realizar un médico que habiendo sido designado sin ninguna experiencia como cardiólogo de un hospital público, resuelve publicar un tratado sobre enfermedades cardiovasculares y otro de gestión hospitalaria después de haber tratado durante más de cinco años a miles de pacientes en un hospital del Estado, sin tomarse siquiera la molestia de citar -no digamos ya de agradecer- su experiencia como agente público.

Lo grave, en el caso del Ministerio de la Primera Infancia y el ‘Proyecto Horus’ no es tanto que este último ni siquiera mencione al gobierno de Salta, sino que su promoción, a través de una página web y presumiblemente también a través de otros medios, se haga mientras los señores Abeleira y Cipri todavía prestan sus servicios para el gobierno provincial y no después de haber cesado en sus cargos.

La información oficial publicada en la web del gobierno de Salta con fecha de hoy dice que «durante la edición 2019 del curso de Liderazgo Ejecutivo de Primera Infancia, autoridades salteñas participarán como referentes del Proyecto Horus». Es decir, que en dicho curso, el señor Abeleira no participará como Ministro del gobierno de Salta, sino como «referente del Proyecto Horus»; es decir, como titular de un emprendimiento puramente privado. Y es este emprendimiento privado (cuya naturaleza permanece inalterable cualquiera haya sido su fuente de financiación) el que de ningún modo debe ser objeto de promoción por la web oficial del gobierno.

Fuente: Iruya

 

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