Se trata de «boosters sísmicos» que fueron colocados hace unos 50 años para detectar yacimientos de petróleo.
En noviembre del año pasado se produjeron una serie de detonaciones en el Valle Morado, departamento Oran, una zona que se estaba incendiando. Con información aportada por la compañía YPF, se supo que hay una línea de prospección sísmica donde se colocaron explosivos.
Dichos explosivos- llamados boosters- fueron colocados hace aproximadamente 50 años con el objetivo de detectar yacimientos de petróleo. “Estamos hablando de 8 millones de boosters desde el límite con Bolivia hasta Tucumán”, explicó en su momento Jorge Arce de Defensa Civil.
El fin de semana pasado un grupo de vecinos que habitan en las inmediaciones de la Ruta 86, en el norte salteño, encontró más explosivos enterrados. Los dos boosters fueron hallados entre las comunidades originarias El Crespín, El Lucero y Fwolit, a la altura del kilómetro 4.
Javier Oviedo, un profesor que enseña en una escuela de la zona, dijo al sitio “Cuarto” que los boosters sísmicos hallados fueron detonados por Gendarmería Nacional este domingo. El docente se mostró preocupado por la exposición de niños y niñas y de familias que pasan por lugares donde se siguen encontrando explosivos.
Los explosivos se colocan a unos 30 o 40 centímetros del piso y pueden detonarse con el fuego, golpes de una pala (tarea que realizan brigadistas) y frecuencias de radio. De allí la peligrosidad para quienes habitan la zona donde en su momento se buscó el “oro negro”.
