El candidato a senador provincial promete crear la carrera de Odontología en la UNSa. Sin embargo, la propuesta excede al cargo al que se postula.
La campaña electoral en Salta no levanta vuelo. Como todos los años, se llenó de discursos vacíos y promesas incumplibles. Este último es el caso del candidato a senador provincial por el departamento Capital del saencismo, Bernardo Biella, quien propone la creación de la carrera de Odontología en la Universidad Nacional de Salta (UNSa). Si bien la iniciativa podría responder a una necesidad real de formación profesional en la provincia su viabilidad excede las atribuciones del cargo que médico ahora saencista aspira a ocupar.
La creación de una nueva carrera universitaria no depende únicamente de la voluntad política de un dirigente, sino que implica un complejo proceso administrativo y académico. La UNSa es totalmente autónoma y las decisiones dependen de su Gobierno, es decir, de su Consejo Superior.
En este sentido, Biella parece vivir en una realidad paralela: en un contexto de permanente ajuste a las universidades públicas que plantea Javier Milei, crear una nueva carrera es una verdadera utopía. Desde que asumió, Javier Milei dejó en claro que para las universidades “no hay plata”.
El actual diputado del bloque Salta Independiente, votado para hacer oposición y ahora nueva incorporación del oficialismo, no dice cómo se financiaría la carrera que propone.
No es menor la necesidad de contar con una carrera de Odontología en Salta, teniendo en cuenta que muchas y muchos jóvenes deben emigrar hacia otras provincias para poder cursar esa formación. Esta carencia local representa un gasto económico y emocional considerable para muchas familias.
Sin embargo, el compromiso de Biella plantea interrogantes sobre el uso de promesas que, por su naturaleza, no pueden ser garantizadas por su eventual gestión. Este tipo de propuestas, aunque bien intencionadas, corren el riesgo de convertirse en anuncios vacíos si no se enmarcan dentro de las competencias reales de quien las formula.
En lugar de presentar iniciativas unilaterales, podría haber planteado un acompañamiento institucional o legislativo para respaldar a la universidad en caso de que decida avanzar en este proyecto.
La principal propuesta de Bernardo Biella expone la falta de creatividad y la ausencia de límites de la política en tiempos electorales.
