En otro acto de incompatibilidad para desempeñarse como funcionario público, Sergio Chibán, presidente de la Liga Salteña de Fútbol y Secretario de Deportes de la Provincia, cerró un acuerdo comercial con el club Central Norte, para la disputa del Torneo Federal de Fútbol. Nada de esto puede concretarse sin el aval del ministro Mario Peña.
Como ya lo señalamos en su momento, en una asamblea virtual y amañada, la Liga Salteña de Fútbol cambió su estatuto a fines de 2020 y reconvirtió su razón social abandonando su condición de entidad civil sin fines de lucro. Para ello, se valió de la votación de dirigentes de clubes chicos sin infraestructura y en muchos casos endeudados, condicionados por algunos favores de la Liga.
Esta nueva condición, se pone de manifiesto hasta en el dominio de la página web de la Liga: www.ligasaltenadefutbol.com.ar , siendo el “punto com” una característica de los emprendimientos comerciales, mientras que el “.org” está reservado para las organizaciones de la sociedad civil.

Desde esa condición, Chibán ha creado la empresa de indumentaria deportiva Terra Sport, que se promociona explícitamente como un emprendimiento de la Liga y hasta tiene su mismo domicilio: Martina Silva de Gurruchaga 639.
Hace pocos días, el funcionario/empresario que está de los dos lados del mostrador ha presentado la indumentaria que utilizará el plantel de Central Norte en el Torneo Federal en la temporada 2023. Para ello, fue clave el rol de Héctor “Peco” De Francesco, el presidente del club y socio político – comercial de Chibán.

“Peco”, logró ser reelecto en 2022 por el escasísimo margen de dos votos lo cual, da cuenta del descontento de un sector muy importante de los socios del club cuervo. Ese mismo presidente, además de estar cuestionado por los negociados que no representan crecimiento para la institución, también es mal visto por sus visos de barrabrava, algo inadmisible en un club que tiene una hinchada con problemas de violencia interna y dividida en facciones.
Recientemente, durante la presentación del Torneo de Verano organizado por la Secretaría de Deportes de la Provincia y en el que sin justificativos no se invitó al Club de Gimnasia y Tiro, De Francesco declaró con chicanas hacia la entidad de calle Vicente López: “Este es el único clásico salteño porque el clásico de GyT es con el Hockey Club”, dijo en referencia al partido frente a Juventud Antoniana. Lo más llamativo, es que esas declaraciones, propias de un barrabrava y ajenas a un dirigente que debe mostrarse lejano a la violencia, fueron publicadas en la página web oficial de la Liga Salteña de Fútbol.
En resumen y más allá de las reprochables gestualidades, lo que se advierte nuevamente es una situación de incompatibilidad en la permanencia de Chibán como funcionario del Gobierno provincial toda vez que asegura la rentabilidad de la marca de la Liga Salteña a partir de acuerdos con entidades que se financian desde el presupuesto del Estado que el propio Chibán distribuye en su condición de Secretario de Deportes. La injerencia del funcionario en la entrega de subsidios se puso de manifiesto en el apriete hacia el club de Gimnasia y Tiro en 2022, para que aparezca en la camiseta el logo de la Provincia, distorsionando el concepto de subsidio para confundirlo tendenciosamente con el de publicidad.
Este tipo de manejos oscuros fue una de las causas por las que Romina Arroyo dejó su cargo de Subsecretaria de Deportes, al advertir la preocupación por los negocios particulares por encima de la gestión pública, la exconcejal logró con enorme esfuerzo la reparación de las pistas de atletismo del Legado Güemes y de Cachi, a pesar del injustificado boicot interno.
