La entrega de una obra céntrica de decenas de millones a la empresa “Las Cortes Construcciones SRL” continúa generando polémica. La constructora de la jueza cercana al gobernador Urtubey no solo fue beneficiada por Saenz sino también por el gobierno de Vidal.
Hay serios motivos para sospechar sobre la adjudicación de millonarias obras del centro a la constructora de la jueza de la Corte de Justicia. La liviandad con la que se justificó desde la secretaria de Obras Publicas de la municipalidad sobre la licitación directa y los vínculos estrechos de la firma con el poder entronca con lo que comúnmente llamamos corrupción, es decir: en emplear la influencias para favorecer intereses particulares.
La empresa amiga del poder
Las Cortes Construcciones SRL, fue fundada en el año 1998 y como tuvo un próspero desarrollo en el 2017 prorrogó su plazo hasta el 2078. Según indica el acta de conformación sus dueños son el marido de Teresa Ovejero, el ingeniero Máximo Agüero y su hija, Inés Agüero Ovejero (ver acta).

Cuando nos referimos a Las Cortes SRL, no hablamos de cualquier constructora. Entre las obras que tuvo a cargo se destaca la pista de despegues y aterrizajes de Salta, la cual, recogió varias críticas por parte de empleados de dicho lugar. Además, al revisar su página web queda en evidencia su buena relación con el gobierno de la ciudad Buenos Aires. Fue beneficiada con la adjudicación de obras en el Aeropuerto de El Palomar, en Aeroparque y diferentes escuelas.
Esa buena relación no solo es con la gestión de Vidal sino también con el gobierno de Urtubey. Todos saben que Ovejero fue elegida a dedo para que integre la Corte de Justicia pese a tener una nula experiencia en la Justicia y que el nexo con el gobierno provincial hunde su raíz en la relación que mantiene desde hace largos años Soledad Urtubey con Teresa Ovejero.
Este nueva bochornosa contratación viene a poner sobre el tapete que no se trata tan solo de acomodos de tal o cual familiar sino de la existencia de un entramado de negocios entre sectores vinculados a JMU y a Saenz, quienes en apariencia se encuentran en una disputa, pero que de fondo alimentan sus ingresos con dinero de las arcas estatales, sin problemas.
La prevalencia de la corrupción en las adquisiciones, en permisos, licencias y en el manejo de procesos burocráticos diversos, crea un clima no propicio para un desarrollo económico transparente en la provincia.
