En lo que va de 2025, Salta enfrenta una alarmante escalada de violencia, con un incremento importante en homicidios y múltiples casos de muertes violentas que reflejan una profunda crisis en seguridad.
La provincia de Salta atraviesa una situación crítica en materia de seguridad. Los homicidios han aumentado fuertemente este año posicionando a Salta entre las provincias con mayor incremento en este tipo de delitos. Este panorama se ve agravado por una serie de crímenes violentos que han conmocionado a la sociedad salteña.
Ayer domingo, pasadas las 22:00, un vecino encontró a un hombre de 67 años tendido en el suelo con graves heridas de arma blanca. El violento hecho ocurrió en la esquina de Ecuador y avenida Las Américas, de barrio Milagro, a una cuadra del estadio del Club Atlético Villa Mitre. Fue trasladado de urgencia al hospital San Bernardo, donde falleció poco después.
Testigos relataron que dos sujetos a bordo de una motocicleta interceptaron a la víctima y le propinaron al menos tres puñaladas antes de huir del lugar. Hasta el momento no hay detenidos, lo que despertó la indignación de los vecinos de la zona, y pidieron mayor patrullaje nocturno en la zona.
Entre otros de los casos más recientes, se destaca el asesinato de un joven de 24 años en el barrio Castañares, quien recibió un disparo en el pecho. Asimismo, en la localidad de Aguaray, se investiga un presunto femicidio en el que la víctima habría sido arrojada a una laguna por su pareja. Estos hechos se suman a otros homicidios ocurridos en diferentes zonas de la provincia, evidenciando una preocupante tendencia.
El Registro Provincial de Femicidios y Muertes Violentas y Dudosas de Mujeres reporta, hasta el 14 de mayo de 2025, un total de 8 casos en lo que va del año. Estas cifras reflejan la persistencia de la violencia de género en la región y la necesidad de políticas efectivas para su prevención y erradicación.
La situación se ve aún más compleja por el crecimiento del narcotráfico en la provincia. Salta se ha convertido en un punto estratégico para el tráfico de drogas, siendo el punto de partida del 80% de la droga incautada en el país, según datos oficiales. Este fenómeno ha contribuido al aumento de homicidios, robos y otros delitos relacionados con economías ilegales y ya no solamente en la frontera con Bolivia.
Frente a este escenario, el gobierno nacional ha anunciado la construcción de una cerca de alambre de 200 metros en la frontera con Bolivia, en la localidad de Aguas Blancas, con el objetivo de controlar el paso ilegal de personas y combatir el narcotráfico. Sin embargo, esta medida ha generado controversia y ha sido criticada por su enfoque unilateral.
La falta de respuestas efectivas por parte de las autoridades provinciales ha generado desconfianza en la población. El ministro de Seguridad de Salta, Gaspar Solá, ha sido cuestionado por su escasa presencia pública y la percepción de inacción frente a la creciente inseguridad. Mientras tanto, los os exigen medidas concretas para garantizar su seguridad y restablecer el orden en la provincia.
Salta enfrenta una crisis de seguridad sin precedentes, marcada por un aumento significativo en los homicidios, la persistencia de la violencia de género y el avance del narcotráfico. Es imperativo que las autoridades implementen políticas integrales y efectivas para abordar esta problemática y garantizar la seguridad de todos los salteños.
