El titular de la entidad que nuclea a los médicos salteños recordó que ya existe una ley de Genéricos. El intervenido IPS busca reducir costos.
Ante las llamativas irregularidades que decantaron en la intervención del Instituto Provincial de Salud de Salta (IPS), la nueva administración buscar reducir gastos para, de a poco, ir normalizando la obra social. En este contexto, buscan que los médicos receten remedios genéricos e ir reduciendo los costos. El presidente del Colegio Médico de Salta, Alberto Robredo, dio su visto bueno.
En diálogo con De Eso se Trata, por FM Infinito, el médico recordó que “ya existe una Ley de Genéricos desde hace varios años, es decir que el médico está obligado a poner el nombre genérico de la droga cuando hacíamos todas las recetas en papel y sugerir un nombre comercial, eso es lo que básicamente dice la ley. Ahora, con la receta digital empezamos a veces con algunos problemas debido a que en la plataforma es difícil encontrar o no dice cuál es el nombre de fantasía que corresponde a un remedio genérico, porque a veces no está solamente la monodroga. El problema es que, si usted receta dos medicamentos por comprimidos separados a veces se encarece y, al juntarlos, sale un poco más barato. A veces el nombre genérico no viene en combinación o en asociación, usted tiene que recetar dos medicamentos en vez de una sola pastilla que engloba dos o tres medicamentos, como el caso de la presión arterial”.
Y agregó: “Sin embargo, es importante que nosotros los médicos tratemos siempre de medicar genérico, porque así incluso quedamos fuera de cualquier suspicacia de que estamos medicando por un laboratorio u otro, de acuerdo ya a una conveniencia tal vez económica del profesional. Es importante hablar con nuestros pacientes, decirle que le vamos a dar un genérico, que lo pruebe, que se fije y si lo viene tomando también, que probemos otro medicamento y lo veamos”.
En ese sentido, explicó que “el paciente se sorprende porque es exactamente igual, o algunas otras nos dice que no es lo mismo, pero también nos dice que otra marca, incluso más cara, no le cae tan bien y es porque a veces el vehículo con el que va la droga es distinto, entonces a veces no es que el genérico es malo, sino que hay diferentes formas comerciales que cambian la forma de administración. O si en vez de ser pastillas son cápsulas blandas y le caen mejor, tal vez el genérico solamente viene en comprimidos, por eso yo creo que siempre tenemos que tratar de dar un genérico y ver cómo responde nuestro paciente, monitorizarlo, preguntarle y yo creo que va a ser el mejor camino”.
Robredo dijo que “la idea es que la farmacia le diga al paciente que tienen ese genérico con el nombre A, el nombre B y el nombre C, pero también tenemos otra firma comercial que tiene otro nombre de fantasía y el paciente puede elegir, que le diga los costos”.
En otro tramo de la entrevista, el profesional indicó que “tiene que haber una confianza entre la obra social y sus prestadores, que somos los médicos, y la confianza entre el paciente y el médico, así vamos a andar bien. Esto es para el interventor, corre por cuenta mía, el tema del déficit, el tema del control: no es ni el genérico, ni la marca fantasía, ni la marca comercial, es por el control”.
