Así lo manifestó Marcelo Nallar, gerente del Hospital Arturo Oñativia, en una entrevista con Infinito FM. Además desmintió categóricamente versiones que hablaban de su renuncia.
“No hay ninguna renuncia. Puede haber discusiones y tratar de ponernos de acuerdo en esta nueva modalidad que nos toca vivir en el hospital”, aclaró el médico, al tiempo que brindó un detallado panorama sobre los cambios estructurales y salariales que atraviesa el nosocomio.
Nallar detalló que el Oñativia ha experimentado una transformación profunda desde el inicio de la pandemia. “En 2020 teníamos ocho camas de terapia intensiva. En solo 24 días, se amplió a 34 camas de alta complejidad. Fue el hospital donde más se invirtió en este tipo de infraestructura”, relató.
El gerente subrayó que todo el personal contratado durante la pandemia fue incorporado a planta permanente este año. “En el caso del hospital que yo conozco, pasaron todos, el 100% a planta”, afirmó, diferenciando esa situación de lo ocurrido en otros nosocomios, como el Materno Infantil, donde según dijo, el pase fue parcial y generó tensiones internas.
La incorporación a planta, sin embargo, también trajo nuevos desafíos: “La diferencia salarial entre estar contratado y ser planta permanente puede ser importante. El contratado hacía muchas guardias, ahora hay que rediscutir las tareas y los ingresos de cada uno”, explicó.
Según Nallar, el hospital ya no es el mismo que hace cinco años. “En 2020 realizábamos 14 trasplantes al año. En lo que va de 2025, ya hicimos 20 y tenemos proyectados 60. Es un hospital totalmente transformado, de alta complejidad. Es una suerte de refundación del nosocomio”, destacó.
Este cambio en el perfil institucional también obliga a revisar toda la estructura: desde las guardias y quirófanos hasta los sistemas de ingreso, organización del personal y modalidades de trabajo. “Es normal que estos procesos generen discusiones. Siempre que se tocan temas como cargos, sueldos y contrataciones, va a haber diferencias”, reconoció.
Finalmente, al ser consultado por supuestas tensiones con el ministro de Salud, Federico Mangione, por la implementación de estos cambios, Nallar fue diplomático: “No, con Mangione no hubo peleas. Generalmente estamos trabajando con la Secretaría de Recursos Humanos. Las discusiones son normales. Llevo 18 años en la gestión del hospital y esto es parte del trabajo”.
