El Senado evitó el tratamiento inmediato de la intervención a La Merced. La jugada oficialista dilata la definición y le da aire al intendente en medio de la crisis.
El Senado de Salta se sumó a la maniobra que ya había arrancado en Diputados y frenó el tratamiento sobre tablas del proyecto para intervenir La Merced. La decisión no fue técnica ni casual: el oficialismo eligió que la iniciativa siga el camino lento de las comisiones, postergando cualquier definición urgente.
La votación, casi unánime, desactivó la posibilidad de discutir la intervención en el recinto y dejó el expediente en un limbo legislativo que estira los tiempos políticos y le da aire al cuestionado e incapaz intendente Javier Wayar.
El argumento formal fue el mismo que ya se había escuchado en la Cámara baja: “prudencia”, análisis institucional y respeto por los procesos. En los hechos, ese criterio funcionó como un dique de contención frente a un pedido que había ganado volumen en medio de la creciente crisis en La Merced.
El proyecto de intervención había sido impulsado en un contexto de fuerte tensión social, tras el impacto del caso del siniestro que terminó con la vida de un nene de cinco años y que expuso al entorno del intendente Javier Wayar y aceleró el reclamo de medidas drásticas. Los vecinos del pueblo y hasta los propios ediles del saencismo mercedeño relataron enormes falencias y elocuentes casos de usos indebidos de los bienes del pueblo y hasta casos flagrantes de corrupción. Lo ocurrido en la noche del domingo pasado fue tan solo la gota que rebalsó el vaso.
Pero el saencismo eligió otra velocidad y no hay urgencias. Primero bloqueó el tratamiento exprés en Diputados y ahora replicó la jugada en el Senado: nada de definiciones rápidas, todo a comisión.
Así, la intervención quedó archivada en los tiempos largos de la política. Wayar, mientra tanto, sigue en funciones y el saencismo se perdió la oportunidad de darle respuestas a unos vecinos hartos del intendente y de su indiferencia.
El saencismo decidió frenar la intervención a La Merced y salvó al intendente
