Si bien la prensa guionada por el Grand Bourg salió a promocionar supuestos atractivos de Royón, la exfuncionaria de Milei, su condición de lobista de las mineras es inocultable y ello la define como una figura de la elite, ajena a los problemas de una provincia empobrecida.
En los medios de comunicación, voceros explícitos e implícitos del devaluado saencismo, salieron a promocionar la lista encabezada por Flavia Royón y Bernardo Biella, del frente “Primero los salteños”.
«Sáenz está consagrado al interés de estas compañías mineras, incluso hasta postula ahora a una vocera de las mineras como principal candidata, Flavia Royón, no hay casualidad que sea la candidata de Sáenz, es la vocera de estos intereses que son los mismos que se van a beneficiar con este crédito», señaló Claudio del Pla, dirigente del Frente de Izquierda -FIT-, en radio Infinito.
La caracterización de Royón es interesante porque revela el perfil de una candidata opaca, deslucida, sin anclaje territorial, es decir sin conexión con los problemas acuciantes de la inmensa mayoría de la población salteña, que enfrenta la realidad de vivir en una provincia empobrecida, con elevado costo de vida y con mínimas perspectivas de desarrollo humano.
Días atrás, Olmedo reveló que el gobernador Sáenz intentó que Royón sea candidata en las listas de L.L.A. Esa pretensión, la define como una candidata que lejos de priorizar a “los salteños”, no dudaría en poner los planes de Milei en primer lugar.
Además, la actual postulación de Royón es caprichosa si se tiene en cuenta que fue electa diputada provincial en mayo y sin llegar a asumir el cargo, va por otro.
DOBLE DISCURSO
Más allá de un vacío logo con la forma de un ponchito salteño, que parece representar al “Gauchito del rebenque”, más que a una vacía idea de “salteñidad”, la alianza “Primero los salteños”, fue mal parida, arrancó mal desde un inicio.
En Finca Las Costas, por donde desfilaron funcionarios y legisladores del saencismo durante la última semana, el mensaje fue claro: “¿quieren continuar en sus cargos? Salgan a hacer campaña por Royón y Biella”. De ambos, el médico es el más resistido.
Los comensales o convidados, no llegaron a plantear su disidencia por una lista propia que no los representa cuando bajó la orden con cruda frialdad.
Con ello quedó en segundo plano lo austero de la gastronomía, es una técnica que se usaba para las tropas del imperio romano, con hambre eran más bravos, le dijeron, uno que otro despistado, no tenía la menor idea de lo que se hablaba. Es que ser inculto es casi un requisito en este bando donde lo más valioso es la obsecuencia rentada.
Esa orden, sin embargo, es una enorme contradicción respecto a lo planteado por Sáenz ante medios nacionales, cuando dijo que daba LIBERTAD DE ACCIÓN a sus funcionarios y hasta se había planteado una alternativa para superar la apatía de Sáenz, como lo planteó el diputado Germán Rallé.
La libertad se acabó, en frente está la amenaza de que Royón pelee el cuarto puesto con Claudio del Pla y que crezcan las figuras de Leavy y hasta de Urtubey.
Después de diez años al frente de los cargos ejecutivos más importantes, al saencismo ni se le cruza la mínima ilusión de disputar los primeros lugares, su obsesión es el tercer puesto y la meta es salir segundos, aunque ello aún esté lejano, no sólo por los sondeos de intención de votos, sino por la tendencia nacional: Milei vs. anti-Milei, y de esa disputa, el oficialismo provincial está afuera.
