La Justicia abrió la causa tras hallar aparatología del hospital público en una terapia neonatal privada. Cuatro socios de la firma Neofénix quedaron imputados y el escándalo expone una trama incómoda entre lo estatal y lo empresarial.
La postal es difícil de digerir: equipos médicos pertenecientes a un hospital público, destinados a recién nacidos, funcionando en una terapia neonatal privada. Por ese hallazgo, la fiscal penal interina de la UDEC, Ana Inés Salinas Odorisio, imputó a cuatro socios de Neofénix S.R.L. por el presunto delito de peculado, una figura que castiga la apropiación de bienes del Estado por parte de quienes tienen acceso a ellos.
La investigación se activó tras una denuncia del director del Hospital Público Materno Infantil, que alertó sobre la desaparición de equipos médicos y de otros dispositivos entregados en comodato. Es decir, bienes que nunca dejaron de ser públicos, aunque estuvieran temporalmente cedidos. El faltante no era menor: se trataba de aparatología crítica para la atención neonatal.
El dato que terminó de encender todas las alarmas surgió el 5 de febrero, cuando personal de la Unidad de Investigación UDEC–CIF inspeccionó la terapia neonatal de Neofénix, ubicada dentro de una clínica privada en Alvarado 858. Allí encontraron seis equipos cuyos números de serie coincidían exactamente con los denunciados por el hospital. No eran “similares”: eran los mismos.
Los imputados, todos vinculados de algún modo al Materno Infantil, comparecieron con abogados particulares. Tres optaron por dar su versión de los hechos; el cuarto prefirió el silencio estratégico y anunció que declarará por escrito.
Mientras tanto, la imputación es provisional, pero el cuadro ya deja entrever una posible triangulación entre lo público y lo privado que, de confirmarse, pondría en evidencia fallas graves en los controles del sistema sanitario.
El caso, que explotó en redes y fue seguido de cerca por Opinorte, no solo apunta a responsabilidades penales individuales. También deja flotando una pregunta incómoda: cómo es posible que equipamiento esencial para bebés internados termine funcionando, sin mayor disimulo, en una institución privada a pocas cuadras de donde desapareció.
