Los distintos partidos se encuentran definiendo alianzas y analizando posibles candidatos para las próximas elecciones del 4 de julio.
Los plazos electorales indican que el venidero 5 de mayo se vence el plazo para oficializar los frentes, mientras que el 15 es la fecha límite para las candidaturas individuales. En ese cuadro, el oficialismo de Sáenz, transitoriamente, es la fuerza en mejores condiciones para afrontar los próximos comicios donde solo se elegirán cargos legislativos y Convencionales Constituyentes.
El actual presidente del PJ, Miguel Isa junto a su compañero Pablo Outes titular de la CAP, declaró que no compartirá un frente con partidos como el PRO, lo que seguramente provocó reacciones. Para algunos esta situación complica el armado: hay quienes opinan que el peronismo debe sumarse para asegurar un triunfo contundente mientras que otros lo consideran innecesario, incluso conflictivo en estos términos.
El referente local del PRO “Beto” Castillo en declaraciones radiales dijo que el peronismo no debe formar parte del armado saencista, por otro lado, Esteban Carral del Frente Plural manifestó su intención de sumarlos a la iniciativa. En definitiva, la opinión del gobernador será fundamental para definir el rumbo “más conveniente”. Hasta ahora queda a la vista el reacercamiento de Gustavo Sáenz al PRO; la cena con Horacio Rodríguez Larreta y Martín Grande, lo confirman y no resulta descabellado si tenemos en cuenta que se trata de un sector político que tiene un significativo caudal de votos sobre todo en Salta Capital.
Hay pocas precisiones sobre el rol del Peronismo Republicano recientemente lanzado, y encabezado por el senador salteño Juan Carlos Romero. Lo más comentado es la posibilidad de que su hijo, Esteban, sea candidato a nivel provincial por este espacio.
“La oposición”
El olmedismo, prepara una alianza que sumaría al PRO de Patricia Bullrich, una parte de la UCR y unos cuantos desperdigados más de PARES.
Los radicales, una vez más acompañarían a Alfredo Olmedo y Martín Grande con muy pocas posibilidades de algún cargo legislativo.
El Frente de Todos a nivel local como fuerza de oposición es una total dispersión. No han armado todavía ninguna alianza y los viejos referentes Leavy, Vilariño se encuentran en el olvido y con una pésima imagen. El titular de la ENACOM Gonzalo Quilodrán por su lado se muestra muy cómodo coqueteando con el bettinismo, sin lugar a dudas complicados para los venideros comicios y muy disperso.
Desde la izquierda, el Partido Obrero con Claudio del Plá y Pablo López tendrán que definir si arman lista bajo el Frente de Izquierda reuniéndose con sus viejas compañeras de comité o si van por separado. Esta coalición también lleva a los sellos MST y PTS. En general se encuentran totalmente debilitados. De seguir así el panorama, perderían su representación parlamentaria.
Por Enrique Briones
