Cargos docentes, una escuela que no logra ubicar con claridad y una denuncia que ya llegó a Delitos Económicos Complejos. Sospechas sobre la ministra Cristina Fiore y a Alejandro Williams Becker.
La docente Celia Alancay en Infinito FM aseguró haber accedido a una planilla de organización institucional del Ministerio en la que aparecen más de 300 cargos relacionados con la Escuela 7160. A partir de ese documento comenzó a investigar dónde funcionaba el establecimiento, cuántos alumnos tenía y qué estructura lo sostenía.
Según su relato, no encontró respuestas. “¿Dónde están esos 300 docentes, dónde está el edificio, dónde están los alumnos?”, planteó.
Puso como referencia al Hogar Escuela, que tiene alrededor de 60 docentes, para dimensionar lo que significaría una planta de más de 300 cargos.
La denuncia además señala que las designaciones comenzaron a registrarse desde febrero y que en la documentación aparecen maestros especiales, cargos jerárquicos y situaciones de sobresueldo. También sostiene que figurarían familiares de funcionarios y personas relacionadas con sectores gremiales. Los nombres todavía no fueron hechos públicos y serán, según la denunciante, entregados a la Justicia.
¿Qué es exactamente la Escuela 7160? ¿Dónde funciona? ¿Cuántos alumnos tiene? ¿Quiénes son sus docentes? ¿Quién supervisa la institución? ¿Qué resoluciones respaldan las designaciones?
Porque si la estructura existe, debería ser posible demostrarlo con documentos. Y si no existe como se denuncia, alguien tendrá que explicar cómo llegaron más de 300 cargos a una planilla oficial.
La situación además suma otro elemento que deberá investigarse: Alancay aseguró que, al revisar el expediente junto a su abogado, encontró que parte de la documentación que había presentado como prueba no estaba incorporada.
La denuncia fue remitida a la Fiscalía de Delitos Económicos, que deberá determinar si hubo irregularidades y, en caso de comprobarlas, quiénes fueron responsables.
Mientras tanto, la responsabilidad política apunta a la conducción del Ministerio. Fiore es la ministra y Becker está al frente de la Secretaría de Gestión Educativa. No corresponde atribuirles una responsabilidad penal que deberá establecer la Justicia, pero sí preguntarles cómo funcionan los controles que dependen de la cartera que conducen.
La denuncia trae al recuerdo inevitablemente al medieval Matías Cánepa. Durante su paso por Educación fueron numerosos los cuestionamientos alrededor del funcionamiento del ministerio. Ahora, bajo otra conducción, aparece una denuncia que vuelve a hablar de cargos, familiares, gremios y controles.
La Justicia tendrá que revisar la documentación y determinar qué ocurrió. Pero mientras tanto, hay algo que no requiere interpretación: cientos de cargos son demasiados para que nadie sepa explicar dónde están. Fiore y Becker deberían dar la cara y poner blanco sobre negro
