El politólogo salteño aseguró que, en este escenario, el objetivo del oficialismo provincial siempre fue “salir segundo”. Además, indicó que los legisladores de Sáenz serán aliados de Milei.
Tras las elecciones, el politólogo y dirigente empresarial Franco Galeano, analizó el escenario que dejaron las elecciones del domingo pasado. Sostuvo que en el gobierno provincial ya avizoraban esta nueva derrota y por eso el enorme y desproporcionado despliegue electoral para asegurarse ese segundo lugar.
“Se confirma que Salta es una de las provincias que se mantiene en la ola violeta, en la ola libertaria, pero el adversario aquí o, la segunda fuerza no fue el peronismo, no fue Fuerza Patria, sino fue el oficialismo provincial. Para ello, es interesante tener en cuenta qué objetivos tenía. Yo creo que tenía este objetivo, el de salir segundo, pero nadie puede dejar de ver como una derrota política el hecho de haber sido derrotados nuevamente”, señaló en diálogo con La Chispa Adecuada, por FM Infinito.
“Cuando fue la victoria de Roque Cornejo en Capital, Gustavo Sáenz avizoraba esto y por eso el discurso del ´si salimos 10 a 1, entonces ganamos´. La Libertad Avanza había mostrado que con candidatos de pocos pesos podía ganar en la capital, y que, si eso se replicara en un escenario nacional, podía ganar la provincia. Lo hizo. Y Emilia Orozco se posiciona como una candidata. El Gobierno tenía el objetivo de salir segundo”, indicó.
Y agregó: “Hubo una movilización electoral importante, masiva, de muchos intendentes peronistas que trabajaron para el gobernador, y le han sacado peso. El gobernador también se encargó de dividir a su principal rival, que era que era Fuerza Patria. Dividió, movilizó la maquinaria y llegó el objetivo”.
Galeano indicó que Bernardo Biella y Flavia Royón mejoraron su performance con respecto a mayo, “pero hay un dato ahí que la senadora tiene veinte mil votos menos que el diputado. Eso me da la pauta de que Royón no era la mejor candidata. Porque si tu candidato a diputado saca veinte mil votos más que vos, algo está pasando. Más con este diseño de boleta que favorecía que los senadores tengan más votos. Pero el balance es positivo”.
En ese sentido, dijo que lo de Royón “es la necesidad muy visible que tiene el gobierno de crear nuevos candidatos, de crear nuevas figuras políticas, de darle una renovación. Y esa renovación también puede venir por afuera, con Oriana Névora, esto de salir a buscar candidatos que no eran del espacio. Y creo que hay que empezar a pensar en el 27. Yo no sé si van a reinterpretar la Constitución para que Gustavo Sáenz se pueda presentar de nuevo. La verdad que sería bastante cuestionado”.
Para lo que viene, indicó que “La Libertad Avanza ahora tiene una consigna: ´nos preparamos para el 2027 y queremos cambiar a quienes gobernaron los últimos 30 años´. Esa consigna tiene una fuerza, tiene una potencia en sí misma, porque además es indiscutido. No es lo mismo que cuando se hablaba de 70 años de peronismo, que nunca fueron 70 años. En el caso de Salta sí, ese planteo es inequívoco”.
Consultado por el slogan del saencismo, “ni Milei ni Cristina”, el consultor politólogo manifestó: “Quedó bastante claro cuál es el lineamiento. Por más que no le hayan gustado las facultades delegadas, los diputados de Gustavo Sáenz se las votaron en el Congreso. Y en ese sentido yo no veo algo muy distinto a lo que proponía Provincias Unidas. Por ahí le han puesto el poncho salteño en vez de ponerle la U y los colores que parecían los de Cambiemos. Pero esta idea de que las cosas que nos convengan sí y capaz otras cosas no. Yo no sé si es lo que espera el gobierno de una relación con el gobierno provincial esto, pero es lo que propone el gobierno de Sáenz. Entonces yo lo veo como un aliado, como alguien que le va a dar votos. Más allá de que después vaya a hacer una guitarrera en la puerta de Casa Rosada. Van a ser los votos esos que siempre hacen falta para pasar una ley. De esto que el gobierno no tiene quórum propio y que los necesita y que son con los que más fácil es sentarse a negociar”, finalizó.
