Un hombre de 36 años murió durante un procedimiento en barrio 6 de Septiembre. Denuncian que la Policía le disparó y no lo auxilió. ¿A estos efectivos también les van a entregar pistolas Taser?
Un nuevo episodio violento vuelve a poner bajo sospecha el accionar de la Policía de Salta y la política de seguridad del Gobierno provincial. Esta vez, la muerte de un hombre de 36 años en barrio 6 de Septiembre, tras recibir dos disparos que, según la denuncia de la familia, fueron efectuados por efectivos policiales. El hecho abre interrogantes sobre el uso de las armas reglamentarias y los protocolos de actuación de la fuerza.
De acuerdo con el relato de los hechos, el hombre tenía retraso madurativo y dificultades para escuchar. Habría salido de su casa para sentarse afuera cuando llegó un patrullero. Según la denuncia, los efectivos descendieron de manera violenta, lo que habría asustado al hombre, que salió corriendo. Fue entonces cuando habría recibido dos disparos: uno en una pierna y otro en la espalda.
La gravedad del caso no se limita a las circunstancias en las que se habrían producido los disparos. El familiar también denunció que los policías no auxiliaron a la víctima, pese a sus pedidos. “Yo les pedía por favor que lo llevaran al hospital, pero no lo hicieron”, relató. El hombre murió durante el traslado en ambulancia, según la información que trascendió.
“En vez de bajar y decirle que se retirara, lo corrieron de mala manera. No como debería ser. Lo mataron, lo mataron a sangre fría”, sostuvo el familiar, que responsabilizó a los efectivos por lo ocurrido. Se trata de una denuncia que deberá ser investigada y contrastada con las pericias y las pruebas que permitan reconstruir el procedimiento, pero que, por su gravedad, exige respuestas oficiales.
El caso aparece, además, en un contexto en el que el Gobierno provincial impulsa la incorporación de pistolas Taser como herramienta para las fuerzas de seguridad. Entonces, si todavía hay denuncias tan graves sobre el uso de las armas de fuego y la actuación de algunos efectivos, ¿qué garantías existen de que las nuevas herramientas se utilizarán con la capacitación, el control y la responsabilidad que requieren?
Una Taser no reemplaza la formación policial ni corrige por sí sola los problemas de conducta durante un procedimiento.
Hasta el momento, la información publicada no incluye una versión oficial de la Policía ni detalles sobre las medidas judiciales adoptadas para esclarecer la muerte. La investigación deberá determinar qué ocurrió durante la madrugada, por qué se efectuaron los disparos y cuál fue la conducta de los uniformados después de que el hombre resultara herido.
Mientras tanto, la muerte de un hombre con dificultades para escuchar, que habría salido corriendo ante la llegada de un patrullero, deja una pregunta incómoda para las autoridades: antes de sumar nuevas armas al equipamiento policial, ¿quién controla cómo se utilizan las que ya tienen?
