El reemplazante de Emiliano Durand en la Cámara de Senadores, Gustavo Carrizo, incurrió por algunos minutos en un grosero acto de incompatibilidad, al no formular oportunamente su renuncia al cargo de presidente del IPV y asumir como senador en el inicio de la primera sesión. Por si fuera poco, no ejercerá el cargo al menos por tres meses más.
Lo ocurrido este jueves en la Cámara de Senadores fue realmente asombroso por los niveles de improvisación política y técnica, improlijidad y hasta prepotencia por parte del Poder Ejecutivo hacia otro poder del Estado, para lo cual se apoyó en la mayoría agravada del oficialismo.
“No hay solicitud de licencia, tenemos asistencia perfecta”, dijo con forzada satisfacción el presidente de la Cámara, Antonio Marocco, luego de la lectura del boletín de Asuntos Entrados. Es que a esa hora ya se sabía del pedido de licencia por 90 días de Carrizo, porque había sido conversado en una reunión del miércoles por la tarde.
Carrizo, como se sabe, se postuló como candidato a senador suplente en la lista encabezada por Emiliano Durand en 2021, éste último se postuló sin haber concluido su mandato legislativo de cuatro años y allí fue que se produce la vacante que, como ordena la normativa vigente, debe cubrirla quien se inscribió como candidato suplente.
Esto significa que, desde el 13 de mayo de 2023, Gustavo Carrizo sabía que debía asumir la senaduría por el departamento Capital tras la renuncia Emiliano Durand. Tal situación denota una manifiesta improvisación política y de gestión, ya que, ante casos similares, los senadores suplentes de General Güemes y Rosario de Lerma, asumieron en sus bancas a fines de 2023, tras la renuncia de los titulares por haber sido electos intendentes.
Días atrás, desde Opinorte se hizo notar la improvisación, advirtiendo que la asamblea legislativa no contaría con el representante de Capital en el Senado y planteando si acaso el Gobernador no halló alguien de confianza para presidir el Instituto Provincial de la Vivienda.
Incompatibilidad grotesca
De modo simultáneo al juramento de Gustavo Carrizo en la Legislatura, se dio a conocer una edición complementaria del Boletín Oficial del jueves 7 de marzo de 2024, en la que el gobernador emite un decreto aceptando la renuncia de Gustavo Carrizo como presidente del IPV.
aunque se haya producido por pocos minutos, esta circunstancia implica una notable transgresión a lo establecido por la Constitución Provincial en sus artículos 97 y 102, en los que en relación a las INCOMPATIBILIDADES se establece lo siguiente: “El ejercicio de una función, comisión o empleo público de la Nación, Provincias o Municipalidades, sin previo consentimiento de la Cámara. En ningún caso dicho consentimiento permite el ejercicio simultáneo del cargo de diputado con el empleo, función o comisión de que se trate. El diputado con licencia será reemplazado por el suplente inmediato, mientras dure la misma. La concesión de la licencia implica el cese de las inmunidades parlamentarias”.
Por fuera de ello, el pedido de licencia se aprobó por unanimidad, no sin cuestionamientos. Fue el senador de Cachi, Walter Wayar, quien indicó: “No puede un gobierno tener improvisaciones, desde mayo se sabía que debía asumir en el Senado. Miren si el Gobierno no va a tener equipo para formar un cuadro que lo pueda reemplazar”.
En los pasillos de la Legislatura se volvió a apuntar contra la responsable legal del Poder Ejecutivo provincial, la Secretaria General de la Gobernación, Matilde López Morillo, a quien se le habría ‘escapado la tortuga’. (PRA)
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