En una entrevista con Infinito, Nicolás Cordeyro, hijo del investigador policial hallado muerto en circunstancias aún poco claras, rechazó la hipótesis de suicidio que fue mencionada por el Ministerio Público Fiscal. Por el contrario, aseguró que aún existen inconsistencias, información incompleta y contradicciones institucionales que les impiden entender lo sucedido.
Comentó que recién en los últimos días pudieron acceder formalmente al expediente.
“Recién ahora hemos podido acceder al expediente y estamos haciendo el análisis de la información”, declaró en la 96.5 mhz.
Lamentó que se hayan «enterado varias cosas por los medios” y a la vez afirmó pese a que la fiscalía había indicado que la familia lo reconoció, eso nunca ocurrió: “nosotros no podemos dar seguridad de que ese sea mi papá”.
En ese sentido insistió que las imágenes rápidamente difundidas «no es una imagen clara”. Además, indicó que su padre «no usaba mochila. Usaba un bolso de mano”.
A todo esto sumó que tampoco reconocen la postura ni la forma de caminar: “No reconocemos la forma de caminar”.
Aun así, ante la insistencia fiscal, la familia respondió que continuaran la pista si era la única disponible, pero sin confirmación de identidad:
La familia manifestó sorpresa por los anuncios públicos sobre supuestos avances, cuando los informes técnicos aún no están terminados. Sobre el trabajo del perro detector de acelerantes enviado por Nación, Nicolás señaló: «nosotros no vimos todavía ese informe”.
Y agregó: “El procurador mismo dice que el informe todavía no está”. También expresó dudas sobre el tratamiento de la escena del incendio y la necesidad de especialistas externos: “Me sorprendió que digan que no tenían expertos en incendios. Entonces, ¿quién hizo el primer relevamiento?”
Consultado sobre si la familia pudo identificar el cuerpo, Nicolás respondió: “La verdad que no. Me cuesta reconocerlo”. La familia espera todavía los resultados completos de la autopsia.
Aunque no hablan de amenazas directas, Nicolás reconoció que su padre denunciaba el narcotráfico en la provincia: “A él le preocupaba mucho el avance del narcotráfico y que entren bandas más pesadas”.
Recordó además una frase repetida por Vicente, referida a amenazas previas contra el procurador general: “Si al procurador lo amenazaron, ¿qué queda para el resto de los salteños?”.
Respecto de la vinculación planteada inicialmente entre su padre y la causa Jimena Salas, Nicolás dijo: “Primero lo vinculan y después dicen que no tuvo nada que ver”.
Para la familia, falta ampliar líneas de investigación: “Mi sensación es que no se está investigando todo y que se está siguiendo solo una línea”.
El teléfono de Vicente Cordeyro es una de las claves pendientes: “Yo creo que debería ser un elemento central. No entiendo el apuro si todavía no está ese informe”.
“Queremos pruebas irrefutables de lo que pasó ese día. No más contradicciones. No más información por redes sociales. Queremos saber la verdad”, concluyó.
Mientras tanto, familiares, policías retirados y ciudadanos continúan reuniéndose todos los jueves a las 20.00. “Es un movimiento espontáneo. La gente siente que hay algo que no cierra”, afirmó.
