Lo imputaron como jefe de una asociación ilícita que beneficiaba a peligrosos narcos.
Luego de una intensa jornada de debate la fiscalía solicitó una drástica condena para el exjuez federal de Orán, Juan Raúl Reynoso, en el marco del proceso iniciado el año pasado y que lo tiene como imputado de ser el jefe de una asociación que tenía como fin favorecer a narcotraficantes a cambio de dádivas y/o coimas. El Ministerio Público pidió que sea condenado a 25 años de cárcel y una multa de 20.000.000 de pesos. En tanto que para la abogada María Elena Esper solicitó 20 años de prisión como miembro activo de esa organización criminal.
Con la enjundia que lo caracteriza, el fiscal general Carlos Martín Amad descargó toda la artillería para darle sustento a la batería de pruebas acumuladas a lo largo de un año y tres meses de debate. El funcionario reforzó con definiciones categóricas la dura acusación amparado en los testimonios de las personas que en las audiencias le dieron entidad a la investigación de su par, Eduardo Villalba, en la instrucción. En su encendido alegato, Amad manifestó no tener dudas que Reynoso lideró una organización con fines espurios. «Este grupo de corruptos se dedicaba a la concesión de resoluciones favorables a personas involucrados en el narcotráfico», sentenció.
El fiscal Amad sostuvo que el exmagistrado se valió del poder omnímodo que significaba ser el titular de uno de los juzgados federales más poderosos del país por la gran cantidad de causas relacionadas con el narcotráfico que se tramitaban por allí. «Reynoso tuvo el honor de ser el primer juez federal en la zona. Era el hijo y el abanderado del pueblo que lo vio nacer por haber alcanzado un cargo de esa magnitud», expresó el funcionario. Dijo que con ese poder convirtió al juzgado norte «en un ducado» donde no se aplicaba el Código Penal sino «el código Reynosiano».
A continuación Amad hizo un pormenorizado detalles de todas y cada una de las causas que le imputan a los miembros de lo que denominó como «una banda de corruptos». Puso especial énfasis en el caso «Sejas Rosales», el empresario boliviano al que le atribuyen haber ingresado al país voluminosos cargamentos de cocaína en sus flotas de camiones. En 2015 el narco fue detenido por el transporte de cocaína diluida en 600 litros de un líquido en un tanque combustibles y de 35 mil litros de precursores químicos para la fabricación de esa droga. Luego de permanecer detenido por unos días y pese a la gravedad de la causa, Reynoso imputó a Sejas Rosales como «participe secundario» del hecho y lo liberó mediante el pago de una caución de $200.000. A partir del testimonio del abogado David Leiva y de otras pruebas, Amad sostuvo que para obtener ese beneficio Sejas Rosales pagó una coima de 350 mil dólares a través del abogado Valor. También lo responsabilizó por la libertad otorgada a José Miguel Farfán, un narco prófugo que fue imputado en una causa por el transporte de una tonelada de cocaína. Dijo que por este beneficio recibió importantes sumas dinerarias a partir de la relación de amistad con el abogado Gómez.
Fuente: El Tribuno
