En 10 días hábiles, desde este miércoles, la municipalidad deberá informar su plan preciso de mejoras y acondicionamientos para el vertedero San Javier, un lugar colmatado desde épocas de Isa y que entraña serios riesgos ¿Qué pasa allí? Punto por punto te lo explicamos.
El juez Marcelo Domínguez visitó el vertedero San Javier, lugar de depósito final de los residuos de Salta y zona metropolitana. Lo acompañaron funcionarios municipales y un grupo de vecinos que demandaron a la intendencia anterior y actual, al gobierno provincial y a la empresa Agrotécnica Fueguina por el desmanejo de la basura en el lugar.
Antes de proveer una medida cautelar solicitada por los demandantes, el juez de la Sala III de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial quiso constatar in situ si la municipalidad había o no avanzado en las mejoras comprometidas en los últimos meses. El resultado dejó mucho que desear y la municipalidad terminó siendo intimada a cumplir con un urgente y vital plan de mejoras.
Los puntos de los demandantes
No hay geomembrana de impermeabilización en el vertedero: las geomembranas son láminas que se colocan en el suelo del vertedero para evitar que los líquidos que desprende la basura contaminen la tierra y lleguen a las napas. Durante la intendencia Isa se permitió trabajar sin ese material y según pruebas presentadas por los denunciantes, todo parece indicar que los líquidos llegaron hasta el río Arenales.
La intendencia actual se comprometió a comprar una geomembrana antes de habilitar el nuevo módulo de depósito –el cuarto- pero el juez constató un nulo avance. Sáenz en su discurso del viernes dijo que cumpliría con ese punto “a pesar de no ser necesario”, dando a entender que el suelo es impermeable. Pero ningún estudio confirma esta extraña posición sino todo lo contrario: se ven a simple vista lagunas formada por choros de líquido lixiviado que brotan hacia la superficie.
Demoras en habilitar el nuevo módulo de depósito: El San Javier tiene 3 vertederos o “módulos”, utilizados y colmatados a lo largo de dos décadas de trabajo en la ciudad. Luego de colapsado el tercero en 2016, Fueguina no tuvo listo un cuarto sino que empezó a depositar la basura nuevamente en el primer módulo, clausurado y en recuperación desde 2004.
La legislación exige la recuperación del módulo colmatado para ser reintegrado al paisaje, pero en este caso se interrumpió dicha recuperación y se lo volvió a cargar con residuos.
El secretario de Ambiente Gastón Galíndez informó que el proceso de licitación de la geomembrana para habilitar el módulo IV no debería extenderse más allá del 13 de abril, pero luego se desdijo al afirmar que podría empezar en mayo. Luis Segovia, abogado patrocinante de los vecinos, señaló que previamente a la habilitación son legalmente necesarios estudios, audiencias públicas y licitaciones, con lo que parece muy difícil tener el módulo IV en óptimas condiciones en tan corto tiempo.
Cortina forestal de los módulos: la legislación exige una barrera perimetral dentro del área cercada a modo de cortina forestal. Normando Zúñiga, subsecretario de Servicios Públicos, reconoció ante el juez que la municipalidad nunca avanzó durante el isismo en este punto: el viento arrastró olores, bacterias y bolsas plásticas hasta zonas como barrios Justicia y Sanidad durante todo este tiempo. Lamentablemente, Galíndez tampoco pudo mostrar ningún avance comprometido en esta materia durante la visita de Domínguez.
Separación y tratamiento de residuos: El Plan “Separemos Juntos” para el tratamiento diferenciado de los residuos está estancado y su aplicación en escasos 11 barrios casi no avanzó durante la intendencia Sáenz. La ley 25.916 exige la gestión de residuos domiciliarios pero ni Fueguina ni el municipio hicieron mucho al respecto. Es decir que durante estos 20 años fueron a parar al mismo lugar los aparatos electrónicos de los salteños, plásticos, alimentos o pilas. Algo peligroso y un gran desperdicio, si tenemos en cuenta que en otros países el tratamiento de residuos se ha convertido en un negocio importante.
En síntesis, Domínguez afirmó que transcurrió más de un año desde que obligó a los demandados a avanzar en estos puntos, “no se constató un cambio sustancial” en ninguno de ellos.
Sáenz ha dado grandes pasos en temas como obras públicas o derecho animal. En el tema de la basura mostró gestos positivos que deberán convertirse rápidamente en acciones concretas para empezar a sanear el enorme pasivo ambiental dejado por la gestión anterior.
