Josefina Medrano generó alarma brindando altas cifras sobre la posible cantidad de muertos que tendría Salta por coronavirus. Si bien fueron en base a las proyecciones nacionales, la ministra tendría que haber sido más cuidadosa con el uso del lenguaje, dada la sensibilidad social del momento.
Josefina Medrano no es la primera vez que es cuestionada por sus declaraciones. Esta vez, dijo que, en el peor de los casos, Salta espera nada menos que 1500 muertos por coronavirus, ante un escenario de 10 mil contagiados.
En medio de un contexto sumamente delicado, donde muchas personas están haciendo esfuerzos inesperados para poder cumplir la cuarentena y otros arriesgando inclusive su vida, enunciar frases tan catastróficas de manera liviana resulta una imprudencia absoluta.
La ministra Medrano debe mostrar los datos objetivos y analizarlos de modo coloquial. Proyectar esa cantidad de muertes y ni siquiera explicar los alcances de esas estadísticas, ni los detalles del estudio al que hizo mención, es de una irresponsabilidad política mayúscula.
Al día de la fecha y según los datos oficiales, solo hay tres casos confirmados de pacientes con coronavirus en Salta, por lo cual, no hay que bajar la guardia pero lejos estamos de una alarma como la enunciada por la funcionaria de la cartera de Salud.
Una más para el archivo
Desde que la ministra Josefina Medrano asumió la cartera el 10 de diciembre de 2019, han sido reiterados los episodios en donde se ha cuestionado su lugar al frente de uno de los ministerios más importantes.
A los dichos desafortunados sobre la situación de los wichís en el norte, en donde naturalizaba las muertes por desnutrición, se le suman ahora sus frases en torno a la pandemia por el COVID-19, donde aseguró que según las proyecciones nacionales, el 80% de la población salteña contraería el virus. No especificó para cuando se espera ese aumento de la curva de contagio.
