Aparece otra mancha sobre el ahora candidato a jefe comunal. Esta vez vinculada a la muerte de un muchacho de la localidad de El Bordo atropellado por una familiar directa, caso que conmocionó a la zona pero no tuvo consecuencias, demostrando cómo el “Chicho” es un patrón de estancia que no puede ser tocado, ni siquiera por la justicia.
El exintendente de El Bordo, Juan Rosario «Chicho» Mazzone, condenado por corrupción de menores, ha presentado su candidatura para volver a la intendencia. A pesar de haber sido hallado culpable por corrupción de menores, luego de que se filtraran fotos de él semidesnudo alcoholizado y rodeado de niñas, Mazzone nunca estuvo en prisión debido a que su condena fue de ejecución condicional y no estableció limitaciones para ejercer cargos públicos. Entonces irá por la reelección del cargo que tuvo que dejar luego del escándalo que tomó tintes nacionales y se conoció en todo el país.
Además, Mazzone es conocido en la región por ser un terrateniente tabacalero, con antecedentes de explotación infantil en la cosecha del tabaco. Cuenta con denuncias por violencia hacia mujeres y por intentar golpear a un exintendente. A pesar de los repudiables antecedentes del candidato, el régimen oligárquico que gobierna la provincia de Salta desde hace casi 30 años, le garantiza la impunidad.
Un ex diputado nacional lo salpicó
En el año 2012, la muerte del joven Eduardo Huayte conmocionó a la localidad de El Bordo. El joven murió chocado por un auto mientras iba en su moto a trabajar. La versión oficial fue que el auto lo conducía la esposa de Mazzone, aunque en el pueblo todos sabían que en realidad había sido su hija, quien unos meses antes chocó su auto provocando la muerte de su acompañante. Todo quedó en la impunidad.
El Partido Obrero, en un reciente artículo publicado en su página web firmado por el candidato Pablo López contra la impunidad de Mazzone, llamó al pueblo de El Bordo a “repudiar a los candidatos del régimen y a tomar medidas contra los niveles brutales de explotación en el campo para seguir agrandando las ganancias de los terratenientes y las grandes empresas”.
