Al gobernador salteño le alcanzó con la promesa de una reunión y una “búsqueda de fondos” para los ramales del Belgrano Cargas para que sus legisladores vuelvan a quedar del lado del oficialismo.
Momentos antes de que se inicie la sesión que estaba programada por hoy en la Cámara de Diputados de la Nación, desde Casa Rosada levantaron el teléfono y se comunicaron directamente con el gobernador Gustavo Sáenz. Allí le comunicaron que iban a “atender” el pedido que el mandatario salteño hizo para que en la licitación del ferrocarril Belgrano Cargas se incluya los ramales C14 y C15, tal como piden las mineras y los productores del norte provincial. La “gestión” de Sáenz consiguió una reunión y un compromiso para buscar fondos. Piso histórico de demandas de un gobernador. A cambio, los diputados saencismo especularon hasta el último y recién se aparecieron cuando la sesión ya había fracasado.
Ya lo había advertido la diputada nacional Marcela Pagano, cuando dijo que Sáenz era “un gobernador barato”. Sin embargo, nadie sospechó que se conformara con tan poco. El mandatario salteño aceptó el ofrecimiento de “una reunión con empresario del sector minero y operadoras logísticas” y una “promoción de búsqueda de fondos de inversión” a cambio de que el inefable Pablo Outes su par Bernardo Biella no den quórum en la sesión en donde se ponía en consideración el DNU 70/23, con el cual el gobierno nacional desreguló gran parte de la economía. Los diputados se aparecieron recién cuando la oposición ya había fracasado.
Estos dos diputados ayudaron a que la sesión se caiga y lo festejó todo el gobierno libertario. No es nada nuevo. Lo llamativo fue que esta vez la “negociación” fue más fácil de lo esperado por el Gobierno: ni siquiera ofrecieron plata, alguna obra o algún ATN más. Solo una reunión.
Outes y Yolanda “la Muda” Vega, que esta vez tuvo la excusa de un certificado médico para no asistir al Recinto, llevan cerca del 70 por ciento de sus votos en favor del gobierno de Javier Milei.
