El gobierno informó que la provisión a las comunidades de Orán, San Martín y Rivadavia la realiza la Delegación de Asuntos Indígenas a partir de la contratación de 34 camiones cisterna, eso sí, se destaca que el reparto se controla mediante un software.
La Secretaría de la Delegación de Asuntos Indígenas informó que, en octubre, se gestionó la entrega de un millón setenta y dos mil litros de agua potable en más de 200 pueblos originarios de la zona declarada en emergencia sociosanitaria: Orán, San Martín y Rivadavia.
El organismo, a cargo del secretario Marcelo Córdova, efectuó la distribución de agua en 34 camiones cisternas contratados. Esta modalidad de entrega continuará operativa a lo largo del período estival.
El director de Información y Abordaje Territorial, José Vásquez, destacó que las reparticiones son registradas en un sistema informático móvil en el mismo instante que se produce la descarga.
“Además del registro de la cantidad de litros, el software permite conocer porcentajes de distribución en departamentos, localidades y municipios con georreferenciación exacta”, informó.
Tecnología y pobreza
Es importante tener en cuenta que la declaración de Emergencia Sociosanitaria, decretada en febrero de 2020 y refrendada luego por la Legislatura en sucesivas prórrogas, habilita procesos rápidos de contrataciones, en ese contexto, el reparto de agua se dio mediante la contratación de camiones.
De la construcción de pozos para la provisión de agua potable y de redes ni se habla. Es más, el informe oficial anticipa que durante el verano continuará el reparto en camiones.
Por fuera de ellos, al parecer las planillas y el control convencional no alcanza y vuelve a mostrarse como salida un dispositivo tecnológico informático en medio de la indigencia y el atraso, tal como sucedía con los programas del desaparecido ministerio de la Primera Infancia.
