Luego de haber incurrido en una incompatibilidad manifiesta durante más de un año, Carlos Morello, el eterno funcionario acomodaticio de cualquier Gobierno, fue designado hoy como rector de la Universidad Provincial de Administración, Tecnología y Oficios (UPATecO).
Tras sucesivos fracasos electorales, la premisa de cazar cargos públicos volvió a ser consumada por parte de Carlos Morello, un carrerista político que comenzó con una ferviente proclama kirchnerista, para luego seguir con un fanatismo obtuso hacia Juan Manuel Urtubey, y en el medio formar una alianza electoral con Biella en 2013 (el médico venía de ser compañero de fórmula gubernamental de Alfredo Olmedo), para luego reconvertirse en seguidor de Gustavo Sáenz, pese a haber integrado la alianza Frente de Todos durante 2019, que paradójicamente enfrentó a Sáenz en los comicios de ese año.
En ese contexto, Morello fue designado como uno de los directores del Ente Regulador de Servicios Públicos en septiembre de 2020, cargo que tiene marcada con claridad la incompatibilidad con la actividad política, algo que Morello burló de modo impune durante todos estos meses.
Ahora, apartado del directorio del ENRESP, Morello asumió como rector de la UPATecO, una institución que paradójicamente tiene el propósito de formar y capacitar a quienes buscan trabajo en Salta, una de las provincias más castigadas por el desempleo, el trabajo en negro y la pobreza.
