El exconcejal se refirió a la modificación de la carta magna municipal que está en ciernes y dijo que, como se la ha planteado, es una reforma “más administrativa que política”.
Hace unos meses el Concejo Deliberante de la Ciudad de Salta inició una ronda de consultas a distintos sectores de la política y de la sociedad civil con el objetivo de lograr una reforma de la Carta Orgánica Municipal. La necesidad de una actualización de la normativa que rige el funcionamiento general en la comuna es compartida por oficialismo y oposición.
Para el exconcejal Cesar “Oveja” Álvarez “se tiene que evaluar hasta cuando es cierto” lo de la “autonomía municipal” que emana de la Constitución Nacional de 1994, pues hasta ahora se mantiene una “autonomía muy limitada”.
“Es una limitación política amañada por los procesos conservadores donde el municipio era una cosa menor, era un instrumento o un instituto para pequeñas cosas que solucionaba la vida cotidiana para algunos”, explicó en una entrevista con Opinorte.
“Los concejales están tratando una reforma que la veo mucho más administrativa que política y mucho menos política que sociológica, filosófica, con lo que se debe presentar batalla para que la vida en la ciudad sea más equilibrada y armónica”, reflexionó Álvarez, para luego señalar que “es fundamental una reforma administrativa y política”.
De acuerdo con el ex titular del cuerpo, en el Concejo hay intenciones de trabajar en una nueva carta magna, pero las propuestas que surgieron hasta ahora “son simples reformas a los artículos que ya están; ninguno se plantea la urgencia y necesidad de definir la autonomía” como para trazar el camino hacia una mejor ciudad.
Según Álvarez, para tener buenos gobiernos no alcanzan solo los partidos políticos: cuestionó que “la Universidad que no se involucra con la Ciudad, ni siquiera la tenemos en cuenta; las ONGs muchas de ellas son realmente lamentables”. “Estamos al borde de no entender que se nos está pasando el tiempo de pensar en el futuro”, advirtió.
Además se preguntó: «Qué hacemos con los territorios que se encuentran fuera del ejido municipal, quién lo gobierna, hay que ampliar esto». Y tambien cuestionó el hecho de que la Cámara de Diputados sea quien tiene que aprobar la reforma.
“La carta orgánica tiene que ser la Constitución de la ciudad, que establece su autonomía, su referencia política, su referencia social, que gobierne, que advierte lo que va a venir y que no haya contravenciones con los otros poderes. El municipio les va a solucionar a la Provincia y a la Nación temas inherentes a la política del Estado municipal”, concluyó.
Vigente desde 1988, hubo varias iniciativas para reformar la Carta Orgánica Municipal, aunque no se lograron avances significativos. Ahora se discuten propuestas que, a la vez, están atravesadas por procesos eleccionarios, lo que podría dificultar el debate en profundidad sobre el espíritu y los alcances de la Carta.
