En plena ola de ajuste nacional, caída de transferencias, obras paralizadas y empresas cerrando, la presidenta de la Comisión de Hacienda de la Legislatura, Patricia Hucena, aseguró que Salta mantiene un rumbo firme y previsible.
Respecto a la hoja de ruta para el año venidero dijo en Infinito FM: “Es un presupuesto que marca la realidad… que está atravesando por tensiones fiscales y económicas que todos conocemos”, admitió la diputada.
Pero enseguida agregó: “Salta toma una decisión estratégica: mantener la estabilidad bajo la incertidumbre nacional y que no se convierta en parálisis provincial.”
La “estabilidad” a la que refiere se sustenta —según su explicación— en un presupuesto de 4,3 billones, con incrementos del 10,1% para cada ministerio, y en la continuidad del equilibrio fiscal por sexto año. Mientras tanto, la realidad es menos lineal: caída del empleo y obras públicas frenadas.
Un federalismo que no llega
Hucena también se quejó del reparto nacional pese a que el gobernador se encuentra arrodillado ante Milei: “De cada 10 pesos que se recaudan, 7 quedan en la Nación y solo 3 van a las provincias”.
“Hasta acá, las provincias del norte siguen postergadas”. Pero aun así insistió en que Salta, dentro de ese esquema desigual, “decide avanzar y no retroceder”.
La legisladora destacó la reducción del stock de deuda a la mitad: “De 640 millones de dólares en 2019, hoy son 346 millones. Se redujo un 46%.”
Y sobre la nueva Ley de Ministerios dijo que la reforma reduce de 48 a 30 secretarías, crea la figura del Jefe de Gabinete y promete —según la diputada— “una gestión magnífica y con menores costos”.
Cuando se le preguntó por las obras paralizadas, Hucena reconoció el impacto: “Se debieron frenar obras… cada obra significa empleo, economía en movimiento”, lamentó.
“Gracias a Dios, Salta tiene previsibilidad: se pagan los sueldos al día”, señaló para cerrar.
