La expresidenta empezará a reunir a la tropa propia para enfrentar a los justicialistas alineados con Javier Milei, como es el caso del partido local.
Con la proclamación como presidenta de Cristina Fernández de Kirchner la interna del Partido Justicialista llegó a su fin. El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, incluso aceptó la conducción de la expresidenta y el justicialismo está listo para empezar una nueva etapa. Este desenlace genera preocupación en la conducción del PJ de Salta.
Los dirigentes locales entienden que la alineación de Gustavo Sáenz con Javier Milei será un problema importante dentro de la estructura partidaria. Cristina llega a la presidencia partidaria con el objetivo de ordenar al peronismo, de cara a las elecciones del 2025.
El PJ salteño hoy se encuentra en plena descomposición, con una estampida de dirigentes que se van porque no encuentran representación en el sello local: la sumisión de la fuerza a la figura de Sáenz encuentra cada vez más objeciones y se trasforma en un problema para el PJ.
La conducción del peronismo local hoy recae en el senador nacional y presidente nacional del Partido de la Victoria, Sergio Leavy, de buena relación con Cristina y también con Axel Kicillof, otra de las figuras fuertes del peronismo nacional. El PJ hoy está lejos de esa construcción y muchos ya empezaron a mostrar preocupación porque Cristina buscará alinear al PJ en esta dirección.
Incluso, algunos van mucho más allá y ya piensan en una posible intervención por parte del Partido Justicialista nacional, para alinearlos en la estrategia nacional.
“Pasó la interna, ahora es tiempo de enfrentar a Milei”, manifestaron varios dirigentes, incluido el gobernador Quintela. Es esa dirección que el PJ local encuentra problemas, debido al sometimiento de Sáenz al líder libertario.
