Radicales aseguran que el oficialismo carece de “cuadros” en el Concejo Deliberante de Salta
Con un balance negativo de la gestión de Bettina Romero al frente del municipio, criticaron además el “reciclado” de ediles que pasaron a asumir como funcionarios. Destacaron, eso sí, al único representante de la UCR en el recinto como uno de los pocos que “marca la diferencia”.
El comunicado de fin de año que emitieron los radicales salteños va dirigido al municipio capitalino y sus autoridades. En los primeros párrafos critican a la intendenta por “darle la espalda a los empleados municipales” en cuanto al pago de un bono de 4 mil pesos. Además se mofan de las “vacaciones” que tomó la jefa comunal justo antes del tratamiento del Presupuesto 2022 en el Concejo Deliberante.
Precisamente es al cuerpo deliberativo capitalino a quien refieren en los siguientes párrafos. “Recuerden que varios ex concejales aparecen reciclados como secretarios y directores del Ejecutivo”, aclaran para luego señalar que eso se hace a expensas de los contribuyentes de la ciudad. Además señalan que “la posición del radicalismo de la Capital a través del concejal Alberto Salim empezó a marcar la diferencia con el funcionamiento del cuerpo anterior absolutamente controlado por el oficialismo municipal”.
Así, reivindican la figura de su único concejal, quien junto a Paula Benavidez (Salta Independiente), serían los únicos dos ediles que “marcan la diferencia” entre los distintos bloques. A ellos se opone la “FUERZA BRUTA OFICIALISTA” (mayúsculas en el original) que se impuso “de manera irracional e irreflexiva” en la aprobación del presupuesto.
Además, sobre el oficialismo en el Concejo, señalan que carece de cuadros políticos y que “el PERONISMO unificado en la conducción del cantante JOSÉ GARCÍA está desbordado”. Así también acotan que sólo pueden apoyarse en JxC+ y la figura del concejal Gauffin, a quien señalan como “la única espada con cierta capacidad argumental”.
“La voracidad de garantizarse la IMPUNIDAD en el manejo de las cuentas públicas abrió sorpresivamente una grieta entre el peronismo romerista y el peronismo sanzcista que necesita controlar el el Tribunal de Cuentas para lavar la gestión municipal anterior al 2019”, indican antes de finalizar.
