Se trata de Agustina Agolio, secretaria de Gobierno municipal, quien insultó a un excompañero del Gabinete. ¿Seguirá ocupando su cargo o el intendente Emiliano Durand la protegerá?
Mientras en el discurso público se llenan la boca hablando de diversidad y tolerancia, en la práctica algunos funcionarios muestran su verdadero rostro. Es el caso de Agustina Agolio, actual secretaria de Gobierno de la Municipalidad de Salta, quien protagonizó un escandaloso episodio al insultar de manera racista y despreciativa a Carlos Ovejero, un exintegrante del Gabinete municipal.
Lo que debería ser una excepción, lamentablemente, empieza a parecer parte de una lógica de poder donde quienes ocupan cargos públicos se creen por encima de todos. Agolio, hija de Francisco “Pancho” Agolio, involucrado en el escándalo de corrupción más grande de los últimos años, conocido como el caso de la “facturas truchas”, descalificó a Ovejero, ex subsecretario de Espacios Públicos, utilizando expresiones cargadas de odio de clase y discriminación racial. Una actitud absolutamente incompatible con cualquier cargo en la función pública.
En un audio que se conoció en las últimas horas, Agolio lo trata a Ovejero de “opa” y de “negro de mierda” -DIXIT-. “Se mira al espejo y se percibe rubito de ojos claros”, agregó la funcionaria. No se sabe todavía quién filtró el audio, pero dejó expuesta la verdadera cara de una funcionaria que pasa desapercibida en la gestión y que ahora se conoce su nombre, pero por un escándalo.
El intendente Emiliano Durand, que se esfuerza en mostrar una imagen “moderna y dialoguista”, todavía no dijo una palabra. La pregunta cae de madura: ¿va a seguir protegiendo a su secretaria de Gobierno o va a marcar un límite claro a este tipo de expresiones?
En cualquier otro lugar del país, un funcionario que insulta con racismo a un ciudadano común no dura ni un día. En Salta, parece que todo se banca si se tiene el respaldo político adecuado. ¿Es ese el mensaje que quiere dar el intendente Durand? ¿O va a tener el coraje de ponerle fin a este bochorno?
Si Agustina Agolio sigue en su cargo después de semejante episodio, el problema ya no será solo de ella. Será del gobierno municipal entero. Porque cuando el poder protege a quienes desprecian al pueblo, deja en claro de qué lado está. Y no es del de la gente.
